FAO destaca avances para garantizar la soberanía alimentaria

Foto: Archivo
Cosecha mecanizada de soya en el oriente del país.

 

Freddy Grover Choque C. / Cambio - Edición Impresa

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) destacó las políticas y programas implementados por el Gobierno para fortalecer y garantizar la soberanía alimentaria en el país.

El modelo boliviano, que busca impulsar y ampliar la frontera agrícola, es un ejemplo para el mundo y los países de Sudamérica, porque es la base para el desarrollo, el Vivir Bien y el crecimiento económico, resaltó el representante de la FAO en Bolivia, Theodor Friedrich.

“Bolivia ha contribuido y ha enseñado una de las políticas más  emblemáticas en los últimos años, que es la soberanía alimentaria para garantizar la provisión de alimentos para sus habitantes y el mundo”, dijo a Cambio.

Sin embargo, enfatizó en que aún falta mucho por hacer para alcanzar la soberanía plena porque la capacidad productiva actual no es suficiente y se ve afectada por sequías, heladas e inundaciones. “La FAO ve que en Bolivia la producción de alimentos para el mercado interno está garantizada, pero relativamente es baja en comparación con el potencial productivo que tiene”.

PRODUCTIVIDAD

Según datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Bolivia solo aprovecha el 22,5% de las 16 millones de hectáreas (ha) de superficie cultivable que tiene, es decir 3,6 millones de ha.

De este total, el 72,2% es ocupado por Santa Cruz, donde la soya es el producto con mayor expansión de terreno, ya que llega a un millón de hectáreas. En esta extensión de tierra, Bolivia generó más de 17 millones de toneladas de alimentos en 2018 y cubrió la demanda local, además obtuvo excedentes para la exportación, lo que trajo buenos ingresos económicos.

Al respecto, Friedrich apoyó lo expuesto por el IBCE  y resaltó que a esto se suman los bajos rendimientos por hectárea en los campos de cultivo debido a la falta de técnicas agrícolas y el manejo inadecuado de suelos.

“En ese contexto, la FAO trata de impulsar proyectos para generar un cambio radical en la cadena productiva, como el mejoramiento de semillas o el uso de la biotecnología, técnicas muy útiles que pueden impulsar el desarrollo productivo y genético de las plantas de forma eficiente y sana”, destacó.

El 18 de marzo, el Gobierno nacional autorizó el uso de biotecnología mejorada en los cultivos del grano de soya, destinada a la producción exclusiva de biodiésel, para ampliar la frontera agrícola.

Acerca de ello, el representante de la FAO dijo que este es un paso importante para consolidar la soberanía alimentaria porque el uso de biología genética no afecta al medio ambiente ni a la salud de las personas. “El uso de biotecnología no es malo. Lo que sí debería controlarse es el uso de herbicidas que tengan glifosato y su mala manipulación o uso en los campos de cultivo”.