Desempolvando la Doctrina Monroe

 

En los últimos meses, Washington ha desempolvado su vieja Doctrina Monroe, lanza amenazas y adopta castigos en contra de varios Estados de la región sin considerar su soberanía. Esta nueva ofensiva ha reforzado el rechazo en países como Bolivia y ha comenzado a molestar, en serio, a Rusia y China. 

La Doctrina Monroe, en términos generales, considera a América Latina como zona de intereses exclusivos de EEUU. Se resume en la frase “América para los (norte) americanos”. 

Fue elaborada por John Quincy Adams y atribuida al presidente estadounidense James Monroe en 1823. Establecía que cualquier intervención de los extranjeros (entonces los europeos) en América sería vista como un acto de agresión que requeriría la intervención norteamericana.

En un matiz de esa doctrina, el 18 de abril de 2013 el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, calificó a América Latina como el “patio trasero de Estados Unidos”.

En ese marco, la administración de Donald Trump anunció que se implementará en su totalidad el Título III de la Ley Helms Burton, que establece la posibilidad de demandas en tribunales contra aquellos beneficiados por la confiscación de propiedades por parte del Gobierno cubano.

Este acápite permitirá a los estadounidenses interponer demandas, a partir del 2 de mayo, contra empresas que hagan uso de propiedades confiscadas después del triunfo de la Revolución cubana en 1959 y quienes ‘trafiquen’ con ellas, indica el reporte de la agencia Prensa Latina. 

La medida busca privar a Cuba de la inversión extranjera necesaria para su desarrollo socioeconómico, agrediendo además a socios actuales y potenciales.

De igual forma, Washington informó que habrá más restricciones a los viajes a la isla y la limitación de remesas. Respecto de Nicaragua, el asesor de Seguridad Nacional de EEUU, John Bolton, dijo que habrá sanciones contra Bancorp y contra Laureano Ortega, a quien la Casa Blanca considera el sucesor del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

En cuanto a Venezuela, explicó que habrá más sanciones contra el Banco Central de este país y otras compañías que transportan petróleo desde Venezuela hasta Cuba.

Además de ello, Washington impulsa un agresivo bloqueo y guerra económica contra Caracas con el fin de derrocar al presidente Nicolás Maduro.

Respecto a Bolivia, el Congreso estadounidense aprobó una resolución que busca interferir en asuntos internos relativos a la democracia y respaldar las posturas conspirativas de la oposición sobre la postulación del presidente Evo Morales.

Según una investigación, desde 1989, los gobiernos alojados en la Casa Blanca lanzaron al menos 27 ataques directos e indirectos en contra de Evo Morales. 

En este escenario, la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, dijo que “parece que Washington busca retroceder el tiempo y planea volver, ni siquiera 50 o 60 años atrás, sino 200, ya que John Bolton ha vuelto a declarar en público sobre la resurrección de la Doctrina Monroe, que declaró a América Latina ‘la zona de intereses exclusivos de EEUU’ en la época colonial”.

El canciller ruso, Serguéi Lavrov, agregó que la “guerra relámpago” de EEUU para producir un cambio de régimen en Venezuela ha fracasado, sin embargo, Washington no abandonará su objetivo de derrocar a Maduro.

La arremetida de Washington también causó reacciones en China. “América Latina no es propiedad de ningún país ni tampoco es el patio trasero de ningún Estado”, respondió el portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Geng Shuang.