Paulo Pinheiro dice que Brasil necesita de Lula

Foto: Archivo
El expresidente durante uno de sus discursos.

 

Prensa Latina

Así afirmó el relator de las Naciones Unidas Paulo Sérgio Pinheiro, quien fungió como secretario de Estado de Derechos Humanos durante el gobierno de Fernando Henrique Cardoso (1995-2003).
“No hay un día en que no me recuerde el dolor, la vergüenza, el escándalo en Brasil y en el mundo de estar encerrado en una sala de 15 metros cuadrados en Curitiba, mientras todo el país y nosotros necesitamos tanto de ti para hacer frente a los horrores de la coyuntura del día a día”, escribió Pinheiro en una carta enviada a Lula, su amigo de larga data, citada por el portal Brasil 247.
NO FUE SOLO UN GOLPE 
En la misiva, el reconocido académico recuerda que la condena, prisión e interdicción del fundador del Partido de los Trabajadores (PT) no fue “solo un golpe” contra el exdirigente obrero o su organización política.
“Esos beneficios asegurados para los millones de pobres y en pobreza extrema se percibieron como amenazas a la jerarquía, a la desigualdad, al racismo, que aseguran la continuidad autoritaria en la democracia”, señala.
Asegura: “Tenemos conciencia de que no fue solo un golpe, con la participación encubierta de su principal verdugo en entendimiento y en plena campaña con el futuro candidato presidencial, que lo premia con un ministerio”.
Pinheiro reitera que el encarcelamiento de Lula “no fue un golpe contra un partido o un programa ideológico, sino que pretendía revertir las ganancias por la mayoría más pobre de la población que usted tanto promovió en sus gobiernos”.
El relator de la ONU vaticina que la injusticia perpetrada contra el exgobernante “vendrá a ser reparada. Pero por más dolorosa que sea para ti esa prisión, la gran dignidad que cada día usted demuestra, en especial en los momentos de gran dolor como fue recientemente, es una referencia para Brasil”.
SEGUNDA CONDENA 
“Por más indigno que sea el comportamiento de los jueces que lo atormentan, su conducta irreprochable sirve como gran ejemplo e inspiración para la sociedad brasileña, para la defensa de la democracia y de la constitucionalidad”, concluye el abogado y profesor retirado.
Lula permanece preso en la sede de la Policía Federal de Curitiba, sureño estado de Paraná, tras recibir una sanción de 12 años y un mes impuesta por el Tribunal Regional Federal de la cuarta región (TRF-4) por presuntos hechos de corrupción.
El expresidente fue objeto en febrero de una segunda condena en la operación anticorrupción Lava Jato, esta vez a 12 años y 11 meses.
La defensa de Luiz Inácio Lula da Silva solicitó anteriormente la nulidad del proceso judicial contra el expresidente brasileño por falta de pruebas.
Los abogados del exdirigente obrero elaboraron un documento de 1.634 páginas y 23 anexos.
Entre los señalados por la defensa aparece la parcialidad del exjuez Sérgio Moro, actual ministro de Justicia y quien estuvo al frente del caso hasta noviembre.
La persona que aceptó comandar el Ministerio de Justicia ampliado “del presidente electo es el mismo que afirmó que el defendido (Lula) se pudra en la cárcel y que sus aliados serán arrestados si no dejan el país”.
Agrega: “Tomó diversas medidas ilegales y arbitrarias contra el defendido con el objetivo de promover el desgaste de su imagen”.