Libro Qhapaq Ñan, caminos de integración

Jorge Petinaud (PL)

El lector que se introduce en la lectura del libro Qhapaq Ñan, caminos de integración confirma en ese texto que hoy Bolivia reafirma en la Gran Ruta del Inca su voluntad de cooperación regional mediante el turismo comunitario.
“La nominación del Qhapaq Ñan, Sistema Vial Andino, declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco el 21 de junio del 2014, ha supuesto para el Estado Plurinacional de Bolivia una revalorización del patrimonio cultural material e inmaterial con un carácter integrador y turístico”, escribe en la presentación la ministra de Culturas y Turismo, Wilma Alanoca. La titular añade que este acontecimiento no solo articuló a los pueblos de Tahuantinsuyo en una época prehispánica, sino que en la actualidad, y a pesar de las divisiones geopolíticas, hermanó a seis Estados sudamericanos —Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú— y demostró de esta manera la importancia de integrar a las comunidades dentro de los procesos complejos de la conservación, salvaguarda y brinda sostenibilidad en el tiempo de un patrimonio de valor excepcional.
Publicado recientemente como resultado del proyecto “Desarrollo de capacidades locales para la promoción del turismo cultural comunitario integrando el Qhapaq Ñan en Bolivia, Perú y Ecuador”, la obra está organizada según un conjunto de redes camineras que hoy los estudiosos proponen. Son ellas la Ruta del Paitití, de la Coca, de la Sal, del Maíz, de los Médicos Herbolarios y la del Lago Sagrado, diferenciadas de los caminos troncales Orco y Uma por su naturaleza, su producción específica según su ecorregión y su filiación cultural preincaica.

La obra fue financiada por la Agencia Italiana para la Cooperación al Desarrollo y ejecutada por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo en coordinación con el Ministerio de Culturas y Turismo del Estado Plurinacional.