Instituto de Medicina Nuclear de El Alto tiene 40% de avance

La directora de la ABEN, Hortensia Jiménez, en entrevista con Cambio.
Foto: ABEN

 

Redacción central / Cambio - Edición Impresa ​

Entrevista: Hortensia Jiménez Rivera (Directora General Ejecutiva de la Agencia Boliviana de Energía Nuclear (ABEN))

La posibilidad de acceder a un tratamiento efectivo contra el cáncer, además de otras dolencias cardiológicas o neurológicas, pronto será una realidad en Bolivia gracias a los centros de medicina nuclear que la Agencia Boliviana de Energía Nuclear (ABEN) construye en El Alto, La Paz y Santa Cruz. 

Estas infraestructuras brindarán un servicio de calidad con tecnología de punta; sin necesidad de que los pacientes vayan de un lugar a otro para someterse a los tratamientos. 

La directora de la ABEN, Hortensia Jiménez, contó a Cambio los detalles de estas obras y la cantidad de pacientes que podrá atender cada año. 

¿En qué consiste el proyecto de construcción de centros de medicina nuclear? 
Tenemos tres institutos de medicina nuclear, uno está en la zona de Parcopata, en el Distrito 8 de El Alto; el segundo está previsto en La Paz, en la zona de Achumani; y el tercero, en Pampa de la Isla, en Santa Cruz. 

Los tres proyectos se enmarcan en un solo contrato, suscrito con la empresa Invap, que después de todo un proceso de licitación fue la firma que se adjudicó esta obra, llave en mano, que comprende la construcción civil, equipamiento, puesta en marcha y la formación de recursos humanos. Es decir que una sola compañía se encargará de edificar los tres centros.

¿Cuál es el porcentaje de avance del instituto de El Alto? 
El de El Alto es el que tiene mayor avance, un 40% en total. En las próximas semanas se comenzará con la importación de los equipos; por ejemplo, ya están en puerto los aceleradores lineales y en las próximas semanas se efectuará la internación. 

Prevemos que este centro comience a atender a su primer paciente en octubre. Es una programación bastante ajustada, incluso la firma que se encarga de la puesta en marcha de este proyecto dice que es un reto, pero se sabe que es una urgencia nacional y por eso el presidente Evo Morales instruyó que se priorice.

 
Después que El Alto comience el servicio, le seguirá Santa Cruz y finalmente el de Achumani en La Paz. Prevemos que hasta el primer trimestre o mediados del año que viene, a más tardar, los tres estén en operación. 

¿Qué características tiene el primero?
El concepto es brindar una atención integral al paciente, es decir que los profesionales médicos tendrán la capacidad de hacer el diágnóstico, tratamiento y seguimiento del enfermo. 

Tendremos un área de medicina nuclear, con diagnóstico por imágenes, donde vamos a incorporar un tomógrafo por emisión de positrones (PET/CT) un tomógrafo por emisión de fotón único (SPECT/CT), que le permitirán al galeno identificar  de manera temprana dónde está el tumor. El beneficio es que se puede identificar cuando es muy pequeño. 

También se podrá hacer un escaneo de cuerpo entero para ver si hubo metástasis en otros órganos. 

Además, con el PET, el médico identificará si el tratamiento va bien o necesita algún ajuste. Es un equipo importante para asegurar el éxito de la curación. 

Tendremos un área de radioterapia que contará con dos aceleradores, para que en caso de que uno de los equipos esté en mantenimiento el otro siga funcionando y no se suspenda la atención. 

A eso se suma la braquiterapia de alta dosis, que es radioterapia pero de acción interna, un equipo de mucha importancia para hacer frente al cáncer de cervix o cervicouterino. 

Complementaremos con el área de quimioterapia. 

Es decir que con ellas, el profesional tendrá todas las posibilidades de combinaciones de tratamiento, según la patología específica de cada enfermo. Por ejemplo, si una persona necesita tres dosis de quimio, dos de radioterapia o una de braqui, tendrá las posibilidades de recibirlas en estas instalaciones de manera completa. 

¿A cuántos pacientes por año podrá dar atención?
Para el SPECT atenderemos a 8.100 enfermos por año, con el PET se prevé que sean 5.400 por año, los aceleradores lineales darán cobertura a 4.200 personas y en braquiterapia 6.200 pacientes. Con los tres institutos nucleares esta capacidad se multiplicará por tres. 

Esto muestra que la decisión que ha asumido nuestro presidente Evo Morales, de traer la mejor tecnología para el diagnóstico y tratamiento contra el cáncer, fue la mejor; pues ya no se necesitará buscar ayuda fuera del país.