El fracaso de la ofensiva golpista

 

El intento de golpe de Estado en Venezuela, liderado por el autoproclamado presidente Juan Guaidó y el prófugo Leopoldo López, terminó en un rotundo fracaso debido a que el pueblo organizado, junto a sus Fuerzas Armadas, respaldó masivamente al presidente constitucional Nicolás Maduro.
Los medios de comunicación de la derecha, liderados por la cadena internacional CNN, también se jugaron la vida al tratar de imponer en el imaginario colectivo que se trataba de un levantamiento cívico-militar, incluso con la utilización de imágenes viejas del ataque a La Carlota durante las guarimbas de 2014.
Los pocos manifestantes que tomaron un puente de una autopista de Caracas, conocido como el Distribuidor Altamira, muy cerca de la base aérea de La Carlota, apenas se quedaron minutos en el lugar porque la ciudadanía jamás acudió a su llamado, menos creyó las mentiras propaladas por los medios que hablaron de graves enfrentamientos o que las tanquetas arrollaron y “pasaron por encima” a la gente.
Para reforzar la operación mediática, dos figuras siniestras de la administración Trump, Mike Pompeo y John Bolton, aseguraron que el levantamiento contaba con el apoyo de los militares y que un avión estaba listo para que Maduro huyera a La Habana. Toda una sarta de mentiras porque todo quedó al descubierto.
La prensa intenta construir una narrativa de que el gobierno de Maduro comete “crímenes de lesa humanidad” y “mata de hambre a su pueblo” todo con el objetivo de justificar un golpe militar o la intervención de Estados Unidos.
El “levantamiento cívico-militar” terminó en un estrepitoso fracaso porque López terminó en la Embajada de España. Muchos sostienen que la operación fue para lograr que este escapara de su prisión domiciliaria.
El intento de golpe fue duramente cuestionado por líderes del mundo. El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, escribió en Twitter: “Rechazamos este movimiento golpista que pretende llenar de violencia al país. Los traidores que se han colocado al frente de este movimiento subversivo, han empleado tropas y policías con armas de guerra en una vía pública de la ciudad para crear zozobra y terror”.
 La ministra portavoz del Gobierno de España, Isabel Celaá, declaró que su país no respalda ningún golpe militar. El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reiteró su llamado al diálogo para la paz, rechazó la violencia y pidió el respeto a los derechos humanos. En Francia, el líder izquierdista Jean-Luc Melenchon cuestionó el intento de golpe de Estado y señaló que el mismo es promovido por “un grupito de militares ultra-minoritario, con la dirección de la marioneta Juan Guaidó”.
La Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad llamó a la comunidad internacional a solidarizarse con el pueblo y el Gobierno legítimo de Venezuela.
Por su parte, el presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, escribió en su cuenta de Twitter: “Condenamos enérgicamente el intento de golpe de Estado en #Venezuela, por parte de la derecha que es sumisa a intereses extranjeros. Seguros que la valerosa Revolución Bolivariana a la cabeza del hermano @NicolasMaduro, se impondrá a este nuevo ataque del imperio”.
Horas después volvió a tuitear: “Nuevamente fracasó Trump en su ofensiva golpista. Lamentablemente algunos gobiernos se equivocan y lo apoyan. Hay que apostar siempre por la soberanía y la paz; el pueblo venezolano demostró con firmeza que ese es su camino. Apoyaremos toda iniciativa de diálogo que se plantee”.
El asedio imperial, que tiene el apoyo de Chile, Colombia, Brasil y otros, debe terminar porque debe primar la autodeterminación del pueblo.
El intento de golpe de Estado fracasó porque el pueblo apoya la Revolución bolivariana y rechaza la injerencia norteamericana, que tiene el firme propósito de apoderarse de la riqueza petrolera y los recursos naturales de Venezuela.