Bolívar gana y ya siente el aroma a campeón

Marcos Riquelme trata de superar la marca del defensor Carlos Tordoya, del equipo lila.
Jorge Mamani

La Paz / Cambio

Bolívar está más cerca de la corona 23 en el historial del fútbol profesional boliviano. Con un gol agónico (a los 91 minutos) de Juan Carlos Arce, derrotó ayer a  Real Potosí por 4-3 en el estadio Hernando Siles.
Con los tres puntos ganados se afianza en la punta con 51, a tres fechas de la finalización del certamen. Ya le saca siete de ventaja al segundo, Nacional.
La Academia, sin embargo, pese a dominar la pelota y el juego, adoleció de actitud, acompañamiento y ganas para lograr una cómoda victoria.
Después de un inicio abrumador, el Celeste cayó sorpresivamente en su fútbol con muchas imprecisiones, cedió espacios y sintió la falta de gol, ante un rival que se paró bien de la mitad para atrás, marcó, generó y de contragolpe asustó al local.
El equipo de Vigevani marcó el tanto inaugural en la primera acción de riesgo sobre el arco de Miguel Mercado. A los 2 minutos, Arce ejecutó un tiro de esquina retrasado y Juan Miguel Callejón, con una bolea convirtió el primero.
Después tuvo un par de ocasiones para aumentar la ventaja, pero faltó puntería.
El exbolivarista Jaime Arrascaita, en una gran jugada individual, dejó a cinco defensores parados y con un tiro bajo anotó la igualdad a los 18’. Ocho minutos más tarde, otro exceleste, Ronald Monteiro, aprovechó un pase de Beymar García a espaldas de los defensores y definió con un toque suave y raso.
Reaccionó la Academia y a los 38’, Erwin Saavedra marcó el tanto del empate tras pase cedido por Arce.
En el complemento, se repitió el ritmo de juego, con superioridad de Bolívar, que se plasmó con un espectacular gol de tiro libre del hispano Callejón (49’).
El equipo lila no bajó los brazos y con rápidas salidas de contragolpe lastimó la última línea del local, tanto así que a los 63’ Federico Domínguez con un zurdazo emparejó la cuenta.
Real se refugió atrás y Bolívar se fue con todo adelante para marcar la diferencia, que llegó gracias a una desinteligencia defensiva aprovechada por Arce, quien con golpe de cabeza anotó el tanto de la victoria, con sabor a otra conquista.