China cuenta con una poderosa arma para la guerra comercial

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2018: Desde ese año, las dos economías más grandes del mundo están inmersas en una guerra comercial a gran escala.

 

Sputnik

El nuevo viraje de la guerra comercial entre China y EEUU, catalizado por el presidente estadounidense, Donald Trump, asestó un duro golpe al yuan. Para evitar la depreciación de la moneda china, Pekín podría utilizar una potente arma: la venta de sus bonos estadounidenses.

La paz, tan esperada en la guerra comercial entre EEUU y China, finalmente no ha sido alcanzada, aunque a finales de abril el Presidente estadounidense dijo que las negociaciones bilaterales avanzaban bien. Sin embargo, la imposición de nuevas tarifas arancelarias a los productos chinos acabó con todas las esperanzas de mejorar las relaciones comerciales, destaca la periodista Natalia Dembínskaya en su artículo para la versión rusa de Sputnik.

NUEVO VIRAJE 
El nuevo viraje en la guerra comercial causó la depreciación de la moneda china, el Yuan, que bajó 6,9 yuanes por dólar, tipo de cambio que no había sido registrado desde diciembre de 2018. En total, la moneda china disminuyó aproximadamente en 2,5%, según informa The Wall Street Journal.

“Un yuan débil abarata las exportaciones de China y permite a los bienes chinos mantenerse en el mercado estadounidense tras la imposición de nuevas medidas restrictivas. Sin embargo, la depreciación de la moneda china encarece las importaciones procedentes de EEUU y aumenta la fuga de capitales del país”, destaca la autora.

El experto Chen Long de la empresa Gavekal considera que en la actual depreciación de la moneda china puede leerse un preocupante mensaje. Si Pekín permite que la devaluación alcance entre el 3% y el 5%, “la economía ralentizada de China podría exportar la deflación al resto del mundo y los mercados globales probablemente se asusten, tal y como lo hicieron tras la devaluación del yuan que tuvo lugar en 2015”.

Dembínskaya recuerda que Trump amenazó con imponer más tarifas arancelarias a las importaciones procedentes de China, por un valor de 325.000 millones de dólares. A su vez, China puede responder de una manera radical y reducir sus inversiones en la deuda estadounidense. De acuerdo con el redactor en jefe del periódico chino Global Times, Hu Xijin, “muchos académicos consideran tal posibilidad y discuten la manera en que Pekín podría implementar esta medida”.

Devaluación 

Sin embargo, el desenlace de este escenario es poco probable, dado que puede provocar la devaluación de los bonos estadounidenses, lo que infligiría más daño a China que a EEUU. Actualmente, el país asiático cuenta con bonos estadounidenses por un valor de 1,1 billones de dólares, informa la agencia Bloomberg.

“Las tensiones que se extienden a través de los mercados globales podrían conducir a que Pekín reduzca sus reservas de bonos estadounidenses no para vengarse de EEUU, sino para defender su moneda en caso de que esta sufra una caída libre”, escribe la periodista Liz McCormick en su artículo para la agencia estadounidense.

Esta no será la primera vez en que el país asiático aplicaría tal medida, según Dembínskaya. China vendió bonos estadounidenses por un valor de 188.000 millones de dólares en 2016 para reforzar su divisa.

Según Dembínskaya, la emisión de bonos permite a Washington financiar sus crecientes gastos federales, estimular el crecimiento económico y mantener la tasa de interés relativamente baja en EEUU. 

“China tiene la llamada ‘opción nuclear’ que escalará la guerra comercial con EEUU. La venta de bonos estadounidenses provocará potencialmente el aumento de la tasa de interés, que causará abundantes daños a la economía más grande del mundo”, escribe CNBC.

Dembínskaya destaca que la posible venta de bonos por China aumentará bruscamente el rendimiento de los bonos estadounidenses y encarecerá los préstamos que se conceden a empresas y consumidores en EEUU. Como resultado, la economía del país norteamericano se desacelerará.

El presidente Donald Trump advirtió al Gobierno de China que no se espere hasta 2020, año de las próximas elecciones presidenciales en EEUU, para cerrar un acuerdo comercial bilateral.

“Creo que China sintió que le estaban dando una paliza tan fuerte en la reciente ronda de negociaciones que se podía esperar hasta las próximas elecciones de 2020 para ver si tenía suerte y ganaban los demócratas”, tuiteó Trump.

En este caso, Pekín “seguiría sacándole a EEUU 500.000 millones de dólares al año”, agregó en alusión al déficit comercial que tiene su país con el gigante asiático. “El único problema es que saben que voy a ganar (mejores cifras en economía y empleo en la historia de EEUU y mucho más), y el acuerdo se volverá mucho peor para ellos si tiene que negociarse durante mi segundo mandato”, advirtió. 

Por eso, sería “sensato” que China se dé prisa para alcanzar el pacto, concluyó el Presidente estadounidense en las redes sociales.