Factor disuasivo: por qué el Pentágono sabe que no ganaría en Venezuela

Foto: Sputnik
En plena lluvia, los militares venezolanos realizan prácticas con moderno armamento.

 

José Negrón Valera

Desde que se instaló sobre la especie humana el temor a ser borrado de la faz de la tierra mediante la bomba atómica, el concepto de ‘destrucción mutua asegurada’ funciona como un precario statu quo que sirve para evitar que EEUU arrase con los países que considera objetivos militares. Estoy convencido de que solo existe una ley que EEUU respeta: la ley del más fuerte. El trato dispensado a Corea del Norte, reuniones bilaterales con sonrisas y apretones de manos incluidos son pruebas suficientes.

MÉTODO DE TÁCTICA 
Ahora bien, con la amenaza hecha por el presidente de EEUU, Donald Trump, y su gabinete de imponer a sangre y fuego su voluntad sobre Venezuela, conviene preguntar: ¿cuál puede ser ese factor disuasivo, esa ‘bomba nuclear’ que haría que EEUU entendiera que la opción militar es la más equivocada que puede tomar?

Para contestar esta pregunta, salí de Caracas hacia la comunidad de El Pao, en el estado Cojedes, tras una invitación de la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela. La intención era presenciar en primera fila el Período de campo y maniobras conjuntas bicentenario de la Campaña Libertadora de la Nueva Granada en el Centro de Adiestramiento G/J José Laurencio Silva.

Hacía más de ocho meses que había realizado un reportaje sobre el Método Táctico de Resistencia Revolucionaria (MTRR), y deseaba saber cuán hondo había calado este nuevo paradigma dentro de la doctrina militar de la Fuerza Armada Bolivariana de Venezuela.
 

Cómo combatir
El rector de la Universidad Militar, general de división Félix Osorio, dijo: “Es muy sencillo. Nosotros no tenemos el poder relativo de combate para enfrentar al imperio norteamericano. De eso estamos claros. No sería la forma cómo vamos a combatir contra ellos. El método táctico de resistencia revolucionaria nos permite fortalecernos en pequeñas unidades de combate. En equipos, en escuadra, en pelotón. Y nosotros, a esas pequeñas unidades, las convertiremos en unidades de resistencia, las cuales permiten, sin enfrentarse frente a frente al enemigo, producirles bajas. Estamos conscientes de su gran poderío militar, nosotros no vamos a caer en la trampa. Nosotros nos desplegaríamos en el país”.

“Como dijo mi comandante Chávez, nos convertiríamos en agua, en aire, en tierra, y estaríamos allí en cada rincón de la patria defendiéndola. Y estamos seguros de que sería, para el imperio norteamericano, una derrota. Porque aquí no es solo una Fuerza Armada, es un pueblo que está dispuesto a dar la vida por su tierra. Nosotros somos herederos de las glorias, de nuestros libertadores. Las glorias de Bolívar. Esa generación lo dio todo para que nosotros, en estos momentos, tengamos el derecho a tener una bandera, un escudo, himno nacional, una tierra. Esta tierra para poder enterrar a nuestros muertos. Es aquí donde vivimos, este es nuestro territorio, esta es nuestra patria y no estamos dispuestos a cederla a ningún imperio”, agrega Osorio.

Los rostros de los cadetes hablan de ese invisible y subestimado poder de quienes defenderán su patria.