Bolívar festeja con sus hinchas el título

Los jugadores de la Academia celebran la conquista de un nuevo título.
Jorge Mamani

 

La Paz / Cambio - Edición Impresa

Bolívar celebró ayer con su gente la conquista de su título 23 en el historial del fútbol profesional boliviano.

Con la nueva corona que sumó a su exitoso palmarés, el equipo más laureado del país ingresó al grupo selecto de clubes con más campeonatos en su haber en Sudamérica.

Pese a perder el clásico paceño ante su tradicional adversario —The Strongest ganó 3-1—, el resultado no opacó la alegría de la hinchada celeste, que disfrutó con merecimientos el momento sublime, de recibir las medallas, el trofeo de campeón y dar la vuelta olímpica, que cerraron un gran semestre.

Para la Academia, el compromiso y el resultado eran lo de menos, porque ya tenía en sus manos el título.

El Tigre jugó con la misión de ganar para sacarse la bronca que generó en su hinchada la eliminación de la lucha por el título. Logró su objetivo a medias porque la victoria no sanó del todo las heridas del fracaso.

El clásico se disputó a buen ritmo, con intensidad, actitud, buen toque de balón y volumen de juego, aunque en la recta final se hizo tosco y brusco, que no empañaron el cierre de un lindo espectáculo.

El Tigre ingresó dispuesto a devorar al rival, pero cometió un error al inicio, que Erick Cano no aprovechó.

Después tuvo la posesión del balón y con un remate de Marvin Bejarano, a los 8’, y un cabezazo de Rudy Cardozo, a los 18’, se aproximó sobre el arco de Saidt Mustafá. La Academia sintió la ausencia de Marcos Riquelme y de Juan Carlos Arce en el juego ofensivo.

A los 31 minutos se rompió el cero. Rudy Cardozo levantó desde la izquierda para el ingreso de Henry Vaca, que cacheteó balón y marcó el tanto inaugural.

El buen momento fue aprovechado para aumentar la ventaja a los 35’, con gol de Jair Reinoso, de tiro penal.

Antes del final del primer tiempo, Erwin Saavedra (38') marcó el tanto del descuento, que le dio emoción al duelo.

En el complemento ingresaron Arce y Riquelme, que le dieron otra tónica al juego celeste, aunque no pudieron romper el bloque defensivo del Tigre, que en el minuto 77 marcó el tercero a través de Fernando Marteli, con golpe de cabeza.

Antes del final, el cuadro atigrado sufrió la expulsión de Maximiliano Ortiz, que obligó a defenderse y esperar el final para festejar un triunfo apático y sin mucha alegría.