Limbert Cabrera Russet: Está descuidada la formación

Limbert Cabrera Busset sujeta una casaca de Wilstermann.
Tomado de Opinión

La Paz / Reynaldo Gutiérrez

El exjugador de Wilstermann Limbert Cabrera Busset, con la autoridad que le da la experiencia de tantos años en el fútbol, pide a los dirigentes del fútbol nacional más atención a las divisiones inferiores para sacar nuevos valores, que tanta falta hacen en la actualidad. 

¿A qué se dedica?
Trabajé 20 años en el Lloyd Aéreo Boliviano y 21 años en la Cooperativa Multiactiva Coboce, donde en la actualidad estoy como presidente del Consejo de Administración.
Yo tengo una filosofía y me parece que es la más acertada: no hay que vivir del pasado, hay que considerarlo como algo bueno, pero hay que mirar el futuro, es lo que uno tiene que ver, y vivir el presente.
En mis lecturas tengo un poema sánscrito que dice: el ayer es un recuerdo, el mañana es una ilusión, pero el hoy bien vivido hace del ayer un recuerdo de alegría y del mañana una visión de esperanza.
No estoy muy amarrado a lo que ha pasado. Le agradezco a Wilstermann, club con el que hicimos una buena campaña, y eso me sirvió mucho en mi trabajo porque la gente me conocía, después depende de uno ser exitoso en su profesión.
El fútbol es simplemente una transición del proceso de la universidad hasta salir profesional e ir para adelante, donde uno tiene que ver de otra manera la vida, especialmente cuando ya está la familia, esposa, hijos y nietos.

¿Cómo vive el fútbol de hoy?
Desde una percepción personal, el fútbol en Bolivia se ha mercantilizado, los jugadores piden mucho dinero para un medio en el que la economía no está acorde a las exigencias.
Ahora los jugadores vienen con representantes y una serie de cosas. Antes se jugaba por amor a la camiseta; en nuestra época nos ayudaban con los libros y pagando el departamento donde vivíamos.
Hoy un buen jugador que se mantenga cinco a seis años regularmente en un equipo puede salir con un buen capital, de 300 mil a 400 mil dólares, lo que antes no se podía dar.
Los cambios vienen acompañados de tecnología y con todo lo que es el estándar de vida. No hablemos de los europeos, porque son fantasías, jugosos sueldos, los jugadores son supermillonarios, con aviones, yates y casas por todo lado.

¿Cómo se puede llegar o acercarse a ese nivel?
Al fútbol nuestro hay que darle un empuje buscando gente que venga desde abajo, porque se ha descuidado totalmente la formación de jugadores; antes había la cuarta especial y divisiones menores, eso no hay hoy, nadie está aportando a los equipos de primera, ningún club saca de su cantera jugadores, todo es comprar y comprar, no se está motivando ni incentivando a la juventud.
Ese es un error de la dirigencia, es una falta de visión; cada uno toma las cosas como cree de acuerdo al momento y a las necesidades que se presenten.

Bajo ese criterio, ¿cómo le irá a la Selección?
No creo que nos vaya bien. Si miramos Europa, los seleccionadores tienen contratos largos, en muchos casos de 10 a 15 años; en cambio en el país cada vez se experimenta, se cambia y a veces hay tipos de quienes uno no conoce su currículum. Un caso es el venezolano que anduvo por acá, los españoles que deben ser de los rebalses, que ya no tienen espacios en su país buscan otros mercados en los que puedan participar.
En nuestro fútbol se debería dar un compás de espera y decir que en cuatro años vamos a hacer esto, vamos a formar jugadores y sacar canteras de todos los lados del país, porque hay gente que tiene condiciones, pero no se la ve.
Por ejemplo, de Camiri salieron varios futbolistas de buen nivel y talla. De Sanandita llegaron Porfirio ‘Tamaya’ Jiménez, Ovidio Messa y tantos otros de buena estatura por el clima, y ellos aportaron con fútbol y goles.
Esa visión de mirar otros lados del país se ha perdido; no vemos más allá de nuestras narices. Nos hemos vuelto muy exitistas, el público quiere que su equipo salga campeón y vaya a la Copa Libertadores, torneo que da un gran incentivo en lo económico. 
En la Copa pasas a segunda fase y te recompensan con un millón de dólares, llegas a tercera ronda y recibes tres millones más, eso ayuda muchísimo a los clubes a cubrir la planilla de sueldos, que son muy fuertes; además, la renta de las recaudaciones se lleva un gran porcentaje. En este aspecto no se les da muchas condiciones a los clubes para poder vivir de lo que es el espectáculo.

El objetivo es solo económico entonces...
Influye lo económico, pero vamos a ser sinceros, en San José no es del todo prioridad. El año pasado salieron campeones con tres meses impagos, y hoy está mejor gracias a todos los ingresos que generó el título logrado el año pasado.
Lo económico no es la prioridad y eso lo entendió el año pasado San José, hoy por ahí está mucho mejor y está adquiriendo nuevamente ese pensamiento, de que no está primero lo económico, sino lo futbolístico. Está enfocado en eso, lo cual me parece plausible.

¿Cree que el mercantilismo ha degenerado el fútbol?
Totalmente, viene gente que no tiene pasión, que no siente la camiseta, viene a jugar por lo que le están pagando; pocos son los futbolistas que se identifican cien por ciento, pero la gran mayoría son gente de rebalse, que no tiene espacio en sus países y se los contrata como grandes salvadores.
No sigo el fútbol, aprovecho las noches, sábado y domingo para estar con mi familia y descansar un poco, ya he trabajado bastante, son 43 años que lo he hecho y gracias a Dios me ha ido muy bien, he tenido una carrera exitosa extrafútbol.
A veces me encuentro con amigos periodistas y me dicen que esos tiempos han sido los mejores, pero no hay que vivir del pasado, hay que mirar el futuro y hay que proyectar la vida de uno hacia adelante porque los cambios son enormes.
La tecnología, la transmisión de partidos, la televisión ayuda mucho a los clubes, pero ese dinero debería ser mejor invertido en buscar jugadores y sacar canteras, que vengan de abajo. No para pagar deudas. Acuérdese que cuando la Selección hizo el mejor y gran papel tenía gran parte de gente de la Academia Tahuichi Aguilera y Enrique Happ, ahí están Etcheverry, ‘Platiní’ Sánchez, Moreno, Baldivieso, Villarroel, y una camada de jugadores que hicieron historia.
Aportaron y fueron exitosos, por eso se tiene una economía solvente gracias a su esfuerzo, porque son gente que vino de abajo y creció.

Cuéntenos una anécdota.
La historia es de cuando viajamos con Wilstermann a Argentina para jugar un partido de Copa Libertadores contra San Lorenzo. Acabó el primer tiempo, salimos al descanso y antes de que comience el segundo tiempo no estaba nuestro arquero José Issa, no quería salir del camarín, era algo imprevisto y tuvo que entrar a la carrera René Bilbao.
Motivos habrá tenido, pero fue un hecho primero para renegar y después para reír.

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Perfiil

Limbert Cabrera Busset, exfutbolista cochabambino. Pide generar nuevos valores para que el fútbol boliviano pueda soñar con clasificarse a otro Mundial.