El MNR entregó el LAB a cambio de cupones de servicio

Infografía: Cambio

 

Gonzalo Pérez Bejar

La línea bandera de Bolivia, como se conoció al Lloyd Aéreo Boliviano (LAB), fue capitalizada por la empresa brasileña Viação Aérea São Paulo SA (VASP) en octubre de 1995. A cambio, el gobierno del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) recibió simples cupones de servicio denominados Miscellaneous Charge Order (MCO), utilizados como dinero en efectivo, revela el informe que elaboró la Comisión Especial Mixta de Investigación de la Privatización y Capitalización de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP).

“Los MCO fueron aceptados como documentos mercantiles por las autoridades bolivianas que firmaron el contrato, como si estos documentos fuesen dinero en efectivo o representasen un valor real, cuando eran simples cupones que una compañía aérea utiliza para cubrir otros servicios que no son los propios de un billete aéreo”, refiere el documento. (1)

En el gobierno de Jaime Paz Zamora (1989-1993) hubo un primer intento de privatización del LAB, para tal efecto se contrató a la consultora First Boston Corporation con el fin de que efectúe un trabajo para llevar adelante ese proceso. Sin embargo, fue en el primer gobierno del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997) que se ejecutó la entrega.

Según el Ministerio de Capitalización, el Banque Paribas (Brasil) realizó un trabajo de avalúo de los activos del LAB y lo ubicó en $us 90 millones.

Para capitalizar el LAB se tomó en cuenta el valor en libros de la empresa, extractado del balance general al 31 de julio de 1995, que establecía un patrimonio total de Bs 114.688.200, equivalente a $us 23,84 millones. Sin embargo, como monto referencial de capitalización se fijaron Bs 112.394.400 ($us 23,37 millones).

El 19 de octubre de 1995 se presentaron las propuestas económicas. La única fue la VASP, que ofertó $us 47.475.000.

El entonces presidente en ejercicio de la República, Víctor Hugo Cárdenas, mediante Decreto Supremo 24146, adjudicó las acciones del LAB SAM en favor de VASP por $us 47.475.000 y autorizó al Ministerio de Capitalización la firma de contratos.

Este hecho fue calificado como irregular por el expresidente de la comisión investigadora y primer vicepresidente de la Cámara de Senadores, Rubén Medinaceli.

Argumentó que para encaminar la licitación se permitió que una sola empresa (VASP) participe en el proceso.

El 23 de noviembre de 1995, por Decreto Supremo 24166, se transfirió directa e irregularmente a la VASP un paquete accionario extraordinario, cuando esta empresa aún no había firmado el contrato de capitalización y suscripción de acciones.

El 1 de diciembre de 1995 tuvo lugar el acto de cierre del proceso de capitalización del LAB con la firma del contrato de capitalización y suscripción de acciones, el aparente pago por las nuevas acciones, la firma del contrato de administración y la transferencia de las acciones del Estado al fiduciario.

El 2 de enero de 1997, el LAB SAM (Sociedad de Economía Mixta) se convirtió en el LAB SA (sociedad anónima), por el cual el Estado perdió todo control sobre la firma.

De acuerdo con el contrato de suscripción de acciones descrito en el informe legislativo, el socio capitalizador (VASP) debió aportar al LAB $us 47.475.000 distribuidos de la siguiente manera: $us 5.000.000 como aporte en efectivo a tiempo de firmar el contrato; $us 1.970.000 como aportes especiales por servicios relacionados con actividades de la industria aeronáutica a ser prestados por la VASP al LAB; $us 8.605.000 como aportes especiales por contratos de leasing de dos aeronaves Boeing 737-300 y $us 31.900.000 para la compra de una aeronave Boeing 737-300, que al final fue pagada con recursos generados por el propio LAB.

Sin embargo, el aporte en efectivo de $us 5 millones habría sido retirado por la propia VASP poco tiempo después; los aportes especiales de $us 1.970.000 y $us 8.605.000 fueron garantizados con 61 certificados MCO emitidos por la VASP, que no son documentos mercantiles válidos.

Este hecho fue calificado por el expresidente de la comisión legislativa como una de las dos acciones irregulares que se dieron a tiempo de capitalizar el LAB.

El otro hecho irregular fue la entrega de los certificados de acciones en SITA (Society Internationale de Telecommunicactions Aeronautiques), del cual el LAB era uno de sus fundadores.

Dichos certificados estaban valuados en $us 19,2 millones. “El 30 de julio de 1999, la totalidad de estos títulos fueron transferidos a la VASP por $us 9.888.345 a cuenta de una presunta deuda que el LAB habría contraído con la VASP por alquiler de oficinas en Miami, que, según la VASP, habría alcanzado a la suma de $us 11.540.518”.

No obstante, el LAB tenía sus propias oficinas en Miami y los contratos de alquiler con la VASP estaban prohibidos en el acuerdo de capitalización.

Perjuicio económico
Estas operaciones económicas llevaron al final a la quiebra y posterior cierre de una de las principales empresas bolivianas, además de dejar en la calle a cerca de 1.500 trabajadores.

El perjuicio económico ocasionado al Estado con la capitalización del LAB SA fue cuando menos de $us 54.551.491, equivalente a $us 119.707.792 actuales.

“La enajenación de la firma aérea fue el más nefasto acto económico y mercantil de la enajenación de empresas públicas estratégicas por la vía de la llamada capitalización”, apunta el trabajo legislativo. (2)

A ello se suma que la empresa aérea, como efecto del contrato anómalo, entre otros daños, perdió $us 10.575.000 por aportes que la capitalizadora garantizó con documentos inservibles y que nunca realizó.

Asimismo, se menciona que por la contratación de consultorías se perdieron otros $us 891.700. Por concepto de la quiebra de la compañía, el Estado boliviano perdió la suma de $us 23.241.125.

Por eso el calificativo de “fracaso de la capitalización porque la empresa desapareció, quebró y nos quedamos sin el LAB”, apunta el senador Medinaceli.

Notas
(1) Informe de la Comisión Especial Mixta de Investigación de la Privatización y Capitalización.
(2) Ibid.

 

VASP desmanteló los almacenes de la empresa

El expresidente de la Comisión Especial Mixta de Investigación de la Privatización y Capitalización y actual primer vicepresidente de la Cámara de Senadores, Rubén Medinaceli, señaló que los capitalizadores del Lloyd Aéreo Boliviano desmantelaron hasta los almacenes de la línea bandera de Bolivia.

“Denunciaron que los capitalizadores de la VASP tuvieron acceso a los almacenes del LAB y de ahí sacaron repuestos, turbinas, no solo para las aeronaves de nuestra empresa, sino para aviones que pertenecían a la VASP”, sostuvo.

Afirmó que hubo un uso discrecional de recursos económicos. “No había control, utilizaban el dinero de la capitalización como ellos querían”.

“Víctor Hugo Cárdenas dijo que se sentía orgulloso de la capitalización, no sé cuán orgulloso puede sentirse un boliviano de haber entregado una empresa como el LAB a una compañía (VASP) que ya tenía antecedentes judiciales en Brasil”, declaró.