El Parlamento alemán aprueba duras medidas migratorias

Foto: RTVE
Los parlamentarios alemanes en una sesión.

 

Prensa Latina

El Parlamento alemán (Bundestag) aprobó nuevas reglas relacionadas con el asilo, la migración laboral y la implementación de expulsiones del país, en una jornada marcada por acalorados debates en el Legislativo.

Los partidos opositores La Izquierda y Los Verdes acusaron al Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), socio menor de la coalición de Gobierno encabezada por la canciller Angela Merkel, de haber votado un proyecto de ley que se opone a sus propios principios.

DÍA NEGRO 
Filiz Polat, de Los Verdes, señaló que se trataba de “un día negro para la democracia”.

Las nuevas medidas facilitan la detención de solicitantes de asilo cuya petición haya sido rechazada, así como su confinamiento en establecimientos penitenciarios regulares.

“La obligación a salir del país debe tener como consecuencia una verdadera salida del país”, advirtió antes de la votación el ministro de Interior, Horst Seehofer.

El Bundestag aprobó además la prolongación de una ley que obliga a los refugiados a vivir en un determinado sitio, medida que fue rechazada por La Izquierda y Los Verdes, mientras los liberales se abstuvieron.

Por otra parte, el legislativo alemán refrendó una ley sobre la inmigración de trabajadores cualificados, que anulará la limitación de permitir el ingreso con fines laborales solo a quienes tengan oficios en ámbitos donde hay escasez en Alemania.

También desaparecerá el control de prioridad, mediante el cual se revisaba si había alemanes u otros ciudadanos de la Unión Europea adecuados para ocupar un puesto antes de dárselo a un extranjero.

Quien tenga conocimientos del idioma alemán y demuestre estar cualificado, también tendrá permitido permanecer en Alemania durante seis meses para buscar trabajo.

OBJETIVOS 
Acelerar y hacer efectivas las deportaciones de inmigrantes con orden de expulsión y facilitar la incorporación de trabajadores cualificados al mercado laboral. Esos son los principales objetivos del paquete legislativo aprobado y con el que el Gobierno quiere “ordenar, controlar y limitar la inmigración”. Conservadores y socialdemócratas, socios en el Ejecutivo de gran coalición, presentaron como un logro las siete leyes migratorias, que han recibido duras críticas de la oposición, académicos y varias organizaciones.

La ley supone un compromiso entre los partidos de la gran coalición, en la que el bloque conservador (CDU/ CSU) ha puesto el énfasis en la expulsión y los socialdemócratas en el acceso de inmigrantes y demandantes de asilo al mercado de trabajo. Después de semanas de agitación política antes y después de las elecciones europeas y de encuestas demoledoras para los partidos en el Gobierno, este paquete le permite al debilitado Ejecutivo alemán ofrecer un resultado tangible de su gestión.

Un total de 372 parlamentarios votaron a favor de la ley de deportación, mientras que 159 la rechazaron y 111 se abstuvieron. “Quien no tenga derecho a quedarse debe abandonar el país”, dijo Horst Seehofer, el ministro del Interior, de la conservadora Unión Social Cristiana bávara (CSU), al frente de la iniciativa. La llamada ley del retorno ordenado forma parte del paquete migratorio y es la que mayor polémica ha suscitado.