Honduras: rebelión contra la privatización

 

En estos días, el pueblo hondureño es protagonista de una titánica pelea en contra de la privatización de la salud y la educación. Marchas, bloqueos, incendios y paros se registraron mientras la Iglesia católica responsabilizó al Gobierno por la crisis en ese país. 

En Bolivia, el presidente Evo Morales se refirió ayer a la situación de Honduras, donde el pueblo se rebela contra la privatización y contra el imperio norteamericano, sostuvo el Jefe de Estado durante su discurso a propósito de la entrega de un sistema de agua potable en el municipio de Totora, Cochabamba.

Morales lamentó que se produzcan brotes de violencia y protestas sociales en algunos países donde organismos internacionales imponen recetas neoliberales. 

Honduras es un país ubicado en el centro-norte de América Central. Su capital es Distrito Central, formado por las ciudades de Tegucigalpa y Comayagüela. Tiene una superficie de más de 112 mil  kilómetros cuadrados y más de 9 millones de habitantes.

El mandatario hondureño, Juan Orlando Hernández, “es visto como la continuidad de la alianza político-empresarial que apoyó el golpe de Estado contra Zelaya y gobierna el país desde mediados de 2009”, según la agencia BBC-Mundo (18-12- 2017).

El 28 de junio de 2009, el entonces jefe de Estado de Honduras, Manuel Zelaya, fue sacado por la fuerza del palacio presidencial, puesto en un avión militar desde la base Soto Cano, sede de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo del Ejército de EEUU, y expulsado a Costa Rica.

Zelaya impulsó un gobierno progresista  que redujo la pobreza en 10%, aumentó el salario mínimo en un 80%, dio educación gratuita a todos los niños, subsidios para los pequeños agricultores y profundizó la democracia participativa, según los analistas de Telesur Pablo Ruiz y Adrián Bernal. 

Sin embargo, Zelaya suscitó la cólera de Washington al rebelarse contra la presencia militar de EEUU (asentada en la base de Soto Cano, la cual cuenta con la pista de aterrizaje de Centroamérica capaz de recibir grandes aviones destinados al transporte de tropas) e incorporar a su país a la izquierdista ALBA-TCP.

A 10 años de ese golpe de Estado, Honduras vive días aciagos.

La Conferencia Episcopal de Honduras culpó al Gobierno de ser el responsable de la crisis generada como resultado de la promulgación de decretos considerados antesala de la privatización de la salud y educación, indica la agencia Prensa Latina. 

Los obispos —agrega la agencia— dijeron que los hondureños enfrentan problemas como el alto costo de la vida, el crimen, la violencia y el desempleo. 

Según un pronunciamiento del Colegio Médico, los decretos pretendían “la descentralización y la privatización del derecho a la salud y la educación, así como la pérdida de la estabilidad laboral de los trabajadores de estos sectores”, señala un reporte de la agencia noticiosa RT. 

El Poder Ejecutivo derogó el domingo los dos decretos y llamó a un diálogo con varios sectores.

Mientras tanto en otros países donde se impulsa la política de libre mercado, como Brasil, también se presentan conflictos. En las últimas semanas, en más de 100 ciudades brasileñas se produjeron movilizaciones protagonizadas por estudiantes, docentes y trabajadores para protestar contra el recorte presupuestario en educación impulsado por el Gobierno.

En Argentina, hace poco se produjo la quinta huelga general de los sindicatos contra la política económica.

Recientememente, subieron las tarifas de los servicios básicos, del transporte público y se registraron despidos masivos.   

 

Varios sectores sociales salieron a las calles en contra de dos decretos que, según denunciaron, impulsan la privatización de la salud y la educación.