Bolivia, corazón energético de Sudamérica

 

Con la inauguración de la Central Hidroeléctrica San José 2 en el municipio de Colomi, departamento de Cochabamba, el país se encamina a pasos agigantados a convertirse en el corazón energético de Sudamérica, que es uno de los objetivos de la Agenda del Bicentenario.

La moderna infraestructura demandó una inversión de $us 149 millones, aporta 69 megavatios (MW) al Sistema Interconectado Nacional (SIN) y fue financiada por el Banco Central de Bolivia (BCB), la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) Corani y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF). El 17 de enero de 2018 se inauguró la Central Hidroeléctrica San José 1, cuyo aporte es de 55 megavatios al SIN. Los próximos proyectos hidroeléctricos a ejecutarse en Cochabamba son Banda Azul  (133,7 MW), Icona (101,6 MW), Ambrosia (84,9 MW) y Santa Bárbara (81,6 MW), informó la unidad de comunicación de la empresa eléctrica. 

El presidente Evo Morales destacó que con la producción de energía del nuevo complejo se elevará la oferta nacional de electricidad a 2.300 MW, por lo que se cuenta con un excedente pues la demanda interna es de 1.500 MW.

Este año se entregará los proyectos de ciclos combinados de las plantas termoeléctricas del Sur en Yacuiba-Tarija, Warnes-Santa Cruz y Entre Ríos-Cochabamba, que elevarán la potencia de electricidad del Sistema Interconectado Nacional (SIN). Se calcula 1.000 MW de electricidad adicionales.

Bolivia, cuando cumpla 200 años de fundación y de acuerdo con los objetivos trazados, tendrá al 95% de la población con acceso a la electricidad y se convertirá en exportador de energía a países vecinos como Argentina y Brasil. Se estima que habrá un superávit de 3.000 MW. 

Aparte de la generación de energía a través de métodos tradicionales, el país se trazó la meta de la obtención de energías alternativas por su política de protección de la Madre Tierra a través de mecanismos como el fotovoltaico, eólico, biomasa y geotérmico. Este año se inaugurará en Oruro el parque solar que generará unos 100 MW. 

El Gobierno invierte $us 1.555 millones en la ejecución de 18 proyectos de generación de energías limpias, alternativas y renovables. Los proyectos que se ejecutan son El Sena, Eólico El Dorado, Eólico Warnes, Eólico San Julián I, Planta Piloto Geotérmica Laguna Colorada, Eólico La Ventolera y Eólico Warnes II, que están ubicados en los departamentos de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Oruro, Potosí y Tarija. 

Está pendiente de construcción las hidroeléctricas en Chepete y El Bala, en el norte de La Paz, que tienen una capacidad para generar 3.676 MW, la más grande del país. El proyecto demandará una inversión de al menos $us 6.000 millones. El Gobierno cuenta con los recursos económicos suficientes para garantizar la infraestructura.

De esta manera, el Ejecutivo consolida la base económica para la adecuada redistribución de la riqueza; recuperación de la soberanía política y económica, antes subordinada a organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI); el aprovechamiento de los recursos naturales, la nacionalización de los hidrocarburos y otros sectores estratégicos; la industrialización en varios sectores como el litio, la energía eléctrica y otros.

Con la construcción de diferentes proyectos energéticos el país se encamina a contar con un sistema eléctrico robusto y con reservas suficientes que le permitirán la exportación hacia países vecinos y el ingreso de recursos económicos.

Y es que el acceso a los servicios básicos, entre ellos la energía eléctrica, es un derecho humano que no puede estar en manos del sector privado. Por esta razón, el Gobierno distribuyó millones de focos ahorradores, bajó la tarifa de energía eléctrica para determinados sectores, y redujo el 20% del costo en el consumo domiciliario en Pando y Beni.

En ese contexto, es innegable que Bolivia avanza en la dirección correcta para hacer realidad el desafío de convertirse en el centro energético de Sudamérica, como parte de los objetivos de la Agenda del Bicentenario.