Pasado de Carlos de Mesa amenaza campaña de Comunidad Ciudadana

El exvicepresidente Carlos de Mesa y el expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada.

 

Gonzalo Pérez Bejar

Ambivalente, indeciso y extremadamente calculador, son quizás las características-desventajas de la personalidad del candidato a la presidencia por la alianza Comunidad Ciudadana (CC), Carlos de Mesa, que además debe enfrentar en esta etapa electoral a todo su pasado, marcado por ser el compañero de Gonzalo Sánchez de Lozada y su fallida estadía en el Palacio Quemado.

De hecho, luego de que asumió la presidencia, después de que Gonzalo Sánchez de Lozada huyó a Estados Unidos —el 17 de octubre de 2003— como consecuencia de los luctuosos hechos en la ciudad de El Alto, De Mesa asumió un conjunto de compromisos de los cuales varios, como la nacionalización de los hidrocarburos y el juicio de responsabilidades en contra de su exaliado, no cumplió.

En efecto, el 18 de octubre de 2003, ante una multitud reunida en una de las pasarelas sobre la avenida 6 de Marzo, de El Alto, el entonces presidentes dijo que “no quería venganza sino justicia”, en torno a los responsables de la matanza que se registró en esa urbe, donde perdieron la vida 67 personas y unas 400 resultaron heridas.

Pero cuando los familiares de las víctimas lo convocaron como testigo en el juicio oral en Estados Unidos, el expresidente se negó a asistir.
Como esa postura existe una docena de afirmaciones, mezcladas con actuaciones legales que no fueron respondidas y menos explicadas, por ejemplo el hecho de haber olvidado que tenía una cuenta de ahorros en un banco de España o la venta del departamento de su señor padre al excoronel de la Policía Gonzalo Medina, actualmente recluido en San Pedro por presuntos ilícitos.

El sociólogo y docente universitario Eduardo Paz Rada dijo que esa conducta deviene desde que se presentaba como periodista y “se mostró siempre por encima de los demás, pero cuando aparece como político, ahí se lo muestra como calculador exagerado”.

“Todo está siendo calculado y medido, por eso se convierte en una persona con poca capacidad de decidir. Busca la mejor ventaja, por eso se advierte una incapacidad de tomar decisiones”, sostuvo el profesor universitario.

En su criterio, aquello se confirma cuando no cumple la agenda de octubre que prometió en El Alto. “Eso le costó y ahora el propio pueblo lo rechaza como autoridad”.

“Ese tipo de conducta se presenta porque, como no tiene un posicionamiento a seguir, una línea determinada, un programa, la gente va desconfiando paulatinamente y pierde el respaldo que tenía, es así que muchas plataformas o personas que lo estuvieron apoyando ahora no están con él”, opinó.

De su lado, la diputada del MAS-IPSP Sonia Brito pone en el centro del debate un dato por de más divulgado en los medios de comunicación y que volvió a la palestra por el libro de Emilio Martínez, El caudillo ilustrado: el pago de 1,2 millones de dólares que el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) le hizo a De Mesa para que acompañe a Sánchez de Lozada. Esa información la dio el ministro de Información de Gonzalo Sánchez de Lozada, Mauricio Balcázar.

“Esa es la muestra del verdadero rostro de Carlos de Mesa”, advirtió la legisladora.

Dijo que asombra ver a un político cobrar para ocupar un cargo, utilizar su nombre, rostro, prestigio y trayectoria con fines personales.

“Es increíble que se pueda dar la compraventa de candidatos. Eso me parece que va contra los principios”, sostuvo.

Otro cuestionamiento de Brito tiene que ver con el pedido que hizo De Mesa al ex Congreso para aprobar una norma con el fin de otorgar inmunidad a los ciudadanos norteamericanos.

En tanto, el diputado de la misma bancada Lino Cárdenas sostuvo que el aspirante de CC es “dubitativo, poco frontal, con mucho aire de deshonestidad e imprecisión”.

El legislador recordó que en su rol de periodista fue defensor de la capitalización, en consecuencia, de las políticas implementadas desde el gobierno de Víctor Paz Estenssoro.

“Asume compromisos en El Alto en 2003, que no cumple, y lo peor es que cuando es convocado a declarar a Estados Unidos en el juicio contra Goni, se niega”, señaló.

Observó similar conducta cuando debía promulgar la Ley de Hidrocarburos y no lo hizo con el argumento de que la norma no tenía el aval del Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Una persona con esas características no tiene las condiciones como para ejercer el cargo como presidente del Estado, cuando se necesita a un líder con valores, transparencia, pero sobre todo con fortaleza y el convencimiento de defender la soberanía estatal, la soberanía de la economía”, enfatizó.

Aspirtante ambivalente

El analista Hugo Siles también se refirió a Carlos de Mesa como una persona que refleja “ambivalencias, indefiniciones e indecisiones”. Expresó que por ello llegó a renunciar en dos oportunidades.

“La indecisión de Carlos de Mesa para los asuntos de Estado trajo consecuencias, hubo una mayor crisis y convulsión social que desembocó en las elecciones de 2005”, apuntó.

Indicó, además, que el expresidente debe explicar si es cierto o no que recibió 1,2 millones de dólares para ser candidato del MNR.

CC responde

Al respecto, la asambleísta Wilma Magne, representante departamental de SOL.bo, agrupación aliada del Frente Revolucionario de Izquierda (FRI) con el cual formó Comunidad Ciudadana, manifestó que las críticas en contra del aspirante presidencial no tendrán impacto en las elecciones del 20 de octubre.

“Sabemos que es parte de la guerra sucia que ha emprendido el MAS-IPSP, porque saldrán a cuestionar todo lo que haga o diga nuestro candidato y al conjunto de la alianza. Eso no sorprende, tampoco nos afecta en absoluto”, argumentó.

Afirmó que todas las críticas en contra de Carlos de Mesa fortalecen a la alianza y considera que el resultado final se verá el día de las elecciones.

“Es incapaz de enfrentar y afrontar las cosas”

El analista político Raúl García Linera no encubre su crítica al candidato de la alianza Comunidad Ciudadana (CC), el expresidente Carlos de Mesa. Dijo que carece de carácter y valor para afrontar la realidad.

“Es incapaz de enfrentar y afrontar las cosas, sin principios sólidos; una persona neoliberal desde el inicio del modelo económico hasta el día de hoy”, sostuvo.

Desde su perspectiva, De Mesa nunca tuvo neutralidad periodística, por el contrario, dijo que se escudó en este principio para batir palmas en favor de las políticas neoliberales.

Según García Linera, esa conducta la puso en evidencia cuando le pagaron $us 1,2 millones para ser candidato y no cuando empezaron a caer los muertos y heridos en los acontecimientos de El Alto, en octubre de 2003.

“Se aleja (del Gobierno) luego de firmar con Sánchez de Lozada la incursión militar en El Alto, que dejó decenas de muertos”, recordó.

Dijo que el candidato por CC nunca respondió a esas afirmaciones y utilizó siempre el silencio, que “es el mejor cómplice (que tiene) para dejar que el agua se lleve sus errores, puesto que es la actitud de Carlos de Mesa”.