Crimen en La Asunta involucra a dirigente Pampa de Adepcoca 

El titular de Gobierno, Carlos Romero, en entrevista con Bolivia TV.
Foto: Ministerio de Gobierno

 

Redacción central / Cambio - Edición impresa

El asesinato de un dirigente del Consejo de las Federaciones Campesinas de los Yungas (Cofecay) confirma el matonaje y sicariato de algunos dirigentes de la Asociación de Productores de Coca (Adepcoca), afirmó el ministro de Gobierno, Carlos Romero.

El Ministro de Gobierno mostró la declaración de Artemio S. M., acusado del asesinato, documento en el que reconoce que lo contrataron para asesinar a Apaza y relacionó con el crimen a Sergio Pampa y Édgar Bautista, dirigentes de Adepcoca.
Romero dijo que se intentó presentar el caso como persecución política, cuando los dirigentes de Adepcoca, en una actitud partidaria, estaban negociando curules parlamentarios con el candidato de Comunidad Ciudadana (CC), Carlos de Mesa.
“Son personas que utilizaron el matonaje contra comunarios en los Yungas para amedrentarlos y controlar Adepcoca, imponerles cobros de sumas de dinero por las licencias de comercialización, para inclusive enfrentar a la Policía; se provocó la muerte de policías que cumplían tareas de erradicación en los Yungas de La Paz, heridos con armas de fuego”, indicó. 
En entrevista con Bolivia TV, Romero hizo pública la declaración del asesino confeso, a quien lo contrataron como obrero y luego le ofrecieron Bs 15 mil para disparar contra Apaza.
El hecho confirma aquello que se venía denunciando en los últimos años, dijo Romero, acerca de la actividad de algunos dirigentes de Adepcoca que recurrieron al matonaje, sicariato y violencia para someter a las comunidades en los Yungas.
Remarcó las declaraciones del acusado del asesinato en un video que circula en varios medios. “Ahí vemos a una persona que es el autor directo de un hecho de asesinato, el señor Artemio S. M., que fue detenido en flagrancia por comunarios y entregado al DACI en la jornada del amanecer del 14 de junio”, indicó.
El Ministro de Gobierno recordó que el caso está en manos del Ministerio Público y, por tanto, corresponde a la justicia sancionar al autor material y a los autores intelectuales de ese asesinato.