Caso separatismo: Salvatierra pide a Ortiz no eludir responsabilidades

Infografía: Javier Pereyra

 

Redacción central / Cambio - Edición impresa
El senador Óscar Ortiz, candidato de Bolivia Dice No, pertenecía a los grupos cívicos, sabía cómo se operaba desde Santa Cruz durante el período separatista, “no hay que eludir responsabilidades”, dijo Adriana Salvatierra, presidenta de la Cámara de Senadores.

Salvatierra reaccionó en esos términos después de que Ortiz, mediante su cuenta de Twitter,  eludió responder sobre su participación en el caso separatismo, que en 2008 intentó dividir el país.

“Si Ortiz para eludir respuestas prefiere recurrir a una lista de otros elementos, creo que no da el caso”, afirmó. Argumentó que él estaba convencido de que la autonomía requería un viraje violento para su materialización. “Creo que es hidalgo reconocerlo”. Salvatierra, senadora por Santa Cruz, considera que Ortiz tiene que rendir cuentas sobre los grupos irregulares que operaron en la capital oriental.

Estos hechos generaron momentos de mucho dolor por el intento de confrontación de la región contra el Estado y de impulsar un proceso separatista.

Por otro lado, el asambleísta Gustavo Torrico dijo que la versión de Ortiz, de que el plan separatista “fue un complot inventado”, no tiene ningún tipo de sustento, porque existen los financiadores de la organización terrorista encabezada por Eduardo Rózsa, 

Un tuit del presidente Evo Morales, escrito el martes, en el que menciona que Ortiz debe explicar su participación en el caso separatismo, hizo que el candidato opositor responda por la misma red social que siempre actuó respetando la Constitución y que tiene las manos limpias, y que más bien el Jefe de Estado explique “las muertes por un complot inventado”, sobre el 21F, La Haya, la corrupción y el narcotráfico.

Torrico, que en su condición de diputado fue miembro de la comisión especial multipartidaria que investigó los hechos y atentados en Santa Cruz de la Sierra, constituida en abril de 2009, dijo que Ortiz no participó en forma directa en el caso terrorismo, pero “sí a partir de la injerencia y del papel que tuvo al ser miembro del Comité Cívico de Santa Cruz”.

“No pueden negar que el hecho existió, las pruebas y la gente involucrada también; ¿quién los trajo a Rózsa y a los demás?, ¿en qué vuelo vinieron vía Madrid?, ¿quién compró los pasajes?, el señor Melgar, y lo hizo con su tarjeta de crédito, ¿por qué los trajo?, y obviamente a él le iban a reembolsar o dejar el dinero en su cuenta, es un tema fundamental quién pagó los pasajes”, expresó.

Otro hecho fundamental para Torrico es que cuando llegan (a Santa Cruz) y se alojan en primera instancia en Las Cabañas, el que paga la factura es el señor Hurtado, miembro de Cotas, y quien les dota de internet y el estand de la telefónica cruceña en la Expocruz, donde tenía un pase para ingresar y salir sin ningún tipo de dificultad, donde estaban las computadoras, los planos y algunas municiones.

“¿En qué nivel el MAS o el Gobierno pudieron tener incidencia? Si armamos (esto), ¿cómo hicimos para que el señor Hugo Achá Melgar pague con su tarjeta de crédito o Hurtado pague el hospedaje? Son cosas fundamentales que muestran cómo fueron los hechos”, afirmó Torrico.

Después, el grupo de Rózsa se trasladó al hotel Santa Cruz, y el que pagaba las cuentas era Juan Carlos Guillén, dirigente del club Blooming y de las logias cruceñas que hacía cantar a la barra canciones contra Evo Morales, y ahora está prófugo. Luego se los traslada al hotel Las Américas. Torrico manifestó que en ninguna de las instancias el MAS o el Gobierno “han tenido incidencia, son todos del sector empresarial oligárquico que estaban en el Comité Cívico, y decir que fue armado se cae por su propio peso. El Comité Cívico tuvo un papel fundamental en ese tiempo, donde estaba el hermano del gobernador Rubén Costas”.

En opinión de Torrico, Ortiz  no debe hablar de La Haya, de corrupción ni de nada, sino       —en su condición de candidato— mostrar su programa para discutir, lo demás es pura especulación. “Por sus orígenes banzeristas, ¿por qué no nos habla de Marino Diodato?”, acotó.
 

 

Cívicos y oligarcas de Santa Cruz, comprometidos

César Navarro, actual ministro de Minería y que en 2009, en su calidad de diputado, presidió la comisión especial multipartidaria, recordó que el grupo encabezado por Eduardo Rózsa tenía todo un arsenal de armas en el estand de Cotas en la Fexpocruz, donde se encontró armamento de grueso calibre.

Además indicó, en una declaración efectuada en abril de 2018 a Cambio, que de forma paralela los líderes cruceños y la élite empresarial generaron (en 2008) un contexto caótico, como el bloqueo de caminos, voladura de ductos, toma de instituciones públicas, huelgas de hambre, saqueo de instituciones, paro indefinido y otros hechos que formaban parte del libreto con el objetivo de derrocar al gobierno presidido por Evo Morales.

Navarro señaló que parte de la verdad de los hechos del separatismo está fuera de Bolivia, pues los responsables de pagar los gastos de estadía y los hoteles del grupo terrorista, entre ellos Hugo Achá, Orlando Justiniano y Eduardo Vaca Pedraza, abandonaron el país el primer y segundo día después de lo que sucedió en el hotel Las Américas, donde murieron Rózsa y dos de sus colaboradores, el 16 de abril de 2009.

 

Siempre ligado a sectores conservadores cruceños

El analista Hugo Siles Núñez del Prado señaló que en los años del separatismo, Óscar Ortiz era senador de Santa Cruz, pero siempre estuvo vinculado con las entidades empresariales y cívicas de ese departamento.

“Ortiz, en su calidad de senador y miembro de la oposición ligado a los sectores conservadores cruceños, si bien no tuvo una participación material directa, tenía relación con los que organizaban estas cosas”, aseveró. 

Siles refirió que todos estos años Ortiz se dedicó a fiscalizar, “pero en Santa Cruz, y en el resto del país, no se le conoce por algún aporte o propuesta, y hasta ahora como candidato no se conoce su programa de gobierno,  así que no puede pretender dar lecciones”.

Por su parte, el senador beniano Erwin Rivero, del MAS-IPSP, declaró en Cadena A que hace 11 años (18 de junio de 2008) imperaba una especie de veto para que “el Presidente pudiera aterrizar en algunos aeropuertos”, por lo menos en cuatro departamentos.