Consultoras bajaron el valor de empresas para privatizarlas

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Uno de los sectores golpeados por el modelo neoliberal fue el minero, ya que unos 30 mil trabajadores fueron relocalizados.

 

Gonzalo Pérez Bejar

El proceso de enajenación de las empresas estatales, durante los 20 años de gobiernos neoliberales (1985-2005), tuvo una característica relacionada con el papel que cumplieron las consultoras extranjeras, cuya principal función, a la hora de hacer la valuación, era bajar su valor (subvaluarlas) y presentarlas atractivas para los privatizadores.

Ese fue el común denominador en todo el proceso de entrega de las firmas estatales, sostuvo el expresidente de la Comisión Especial Mixta de Investigación de la Privatización y Capitalización y actual primer vicepresidente de la Cámara de Senadores, Rubén Medinaceli (MAS-IPSP).

“Una característica de la enajenación, ya sea a través de la privatización o de la capitalización, fue la subvaluación, las empresas públicas se subvaluaron de distintas maneras”, afirmó el senador.

Según Medinaceli, subvaluaron compañías particularmente en el caso de la privatización. Se contrataban consultoras para que determinen su valor. “Estas entregaban el informe y el precio”.

“El proceso de enajenación se efectuó bajo una directriz: la subvaluación de los activos y patrimonio. La constante en el trabajo de las empresas consultoras encargadas de la valuación de las empresas públicas para su transferencia al sector privado fue bajar su valor por cualquier razón o base de cálculo, incluso más allá de lo que permitía la norma” (1).

Esa modalidad se aplicó en las 212 firmas públicas, de las cuales 78 pertenecían al Gobierno y estaban bajo tuición y/o administración de 11 ministerios nacionales: de Defensa, de Minería y Metalurgia, de Energía, de Transportes y Comunicaciones, de Exportaciones y Competitividad Económica, de Finanzas, de Informaciones, de Desarrollo Económico, de Asuntos Campesinos y Agropecuarios, de Gobierno y de Vivienda.

“La entrega de los bienes estatales se hizo bajo los siguientes métodos o modalidades: 1 Empresas privatizadas: empresas vendidas, entrega de derechos, empresas cedidas a privados y una empresa mixta; dos empresas capitalizadas: ENDE, Entel, LAB ENFE y YPFB; tres empresas cerradas: proyectos no concretados o interrumpidos, empresas cerradas antes de la Ley de Privatización y empresas cerradas por efecto de la política de privatización; cuatro empresas desestimadas: transferidas a otras entidades públicas o empresas con continuidad institucional que se mantuvieron cumpliendo las funciones para las que fueron creadas” (2).

Defensa
Como efecto del proceso de enajenación de las firmas del Ministerio de Defensa, el 36% fue enajenado (tres privatizadas y ocho cerradas) y el 64% desestimada (19 empresas). Este proceso lo impulsó el gobierno de Jaime Paz Zamora “bajo la consigna de modernización”.

Minería
Las compañías del Ministerio de Minería eran siete. Luego de la relocalización y el cierre de estas, producto del DS 21060, el sector estatal minero metalúrgico quedó gravemente afectado y disminuido.

Energía
Las empresas que dependían del Ministerio de Energía eran siete, siendo las más importantes las estratégicas: YPFB y ENDE. Ambas fueron fraccionadas en varias unidades con la finalidad de someterlas al proceso de capitalización, de privatización o a otras modalidades de enajenación.

Transportes y Comunicaciones
Las firmas de este Ministerio eran cinco. En los casos de ENFE, LAB y Entel, que fueron sometidas al proceso de capitalización. Cabe resaltar que para su capitalización, ENFE —al igual que YPFB y ENDE— fue fraccionada en ENFE Andina, ENFE Oriental y ENFE Residual. Las dos primeras fueron capitalizadas en algunos de sus activos (locomotoras, vagones de pasajeros y de carga) y entregadas junto con otros contratos de licencia, concesión y arriendo para la explotación de las vías férreas, estaciones y maestranzas.

Exportaciones y Competitividad Económica
Las empresas dependientes de este ministerio —antes Ministerio de Industria, Comercio y Turismo— eran 15, principalmente construidas en apoyo al desarrollo agropecuario, como los centros de acopio de trigo y arroz. 

“En general, los centros de acopio fueron vendidos porque no pudieron sostener una red de productores que liberara al país de la dependencia de la importación de trigo o que cuidara del trigo importado. Los centros que se cerraron fueron desmantelados” (3). 

Finanzas
Las empresas públicas que pertenecieron a este ministerio fueron siete. Los recintos aduaneros de AADAA fueron concesionados, y el Frigorífico Los Andes, transferido al municipio de El Alto. En cambio, Cenaco, los bancos de fomento Agrícola, Minero, del Estado y de la Vivienda fueron cerrados.

Como efecto del proceso de enajenación de empresas del Ministerio de Finanzas, el 85,7% de estas fueron enajenadas (una privatizada y cinco cerradas) y el 14,3% se transfirió a otra entidad pública (una empresa).

 

Notas: (1) Informe de la Comisión Especial Mixta de Investigación de la Privatización y Capitalización.
(2) Ibid.
(3) Ibid.