Cárdenas y De Mesa quieren volver para que el pueblo viva en medio del hambre y la miseria

 

Gonzalo Pérez Bejar

Los candidatos a la presidencia para las próximas elecciones generales del 20 de octubre que en su momento acompañaron en condición de vicepresidentes a Gonzalo Sánchez de Lozada, Víctor Hugo Cárdenas (1993-1997) y Carlos de Mesa (2002 -2003), defienden el proceso de privatización y capitalización (1985-2005) porque tienen esa mentalidad entreguista y lo que no dicen es que quieren volver a ese período cuando el pueblo vivía en medio del hambre y la miseria.

El economista Abraham Pérez afirmó que ambas exautoridades se postulan “para defender un modelo económico” que es parte de su esquema mental y conceptual, además que participaron en su implementación y ejecución.

“Está en la mentalidad de ellos, sobre la manera de manejar la política económica de un Estado, tanto el señor Carlos de Mesa como Víctor Hugo Cárdenas han generado un pensamiento que está vinculado al Consenso de Washington (10 recomendaciones de política económica formuladas en 1989), es decir, tienen una mentalidad en términos económicos y políticos de lo que se denomina el neoliberalismo”, sostuvo el analista económico.

Advirtió que en caso de que cualquiera de los dos llegase a ser administradores del aparato estatal, seguramente ejecutarían ese tipo de políticas “privatizando y enajenando la riqueza nacional para dárselo a las transnacionales, porque eso está en su esquema de pensamiento”.

El candidato a la presidencia por Comunicad Ciudadana (CC), Carlos de Mesa, en una entrevista con el periodista Sandro Velarde en 2002 señaló que “quizá el rasgo más claro de que (Goni) no fue neoliberal fue la capitalización, porque la privatización pura y dura, por ejemplo la venta de las refinerías de petróleo de Vinto, sí es política neoliberal, aquí (en la capitalización) estás hablando de un sistema de privatización con inversión social directa en algo que se llama BonoSol, con recuperación del 50% de la propiedad de las empresas para los bolivianos y eso es muy importante, no estás vendiendo las empresas, les dices a las privatizadas ‘pon un 50% de la plata’, pero estás transfiriendo lo que era propiedad del Estado a propiedad de los bolivianos”.

En el primer gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, cuyo vicepresidente fue Cárdenas, se capitalizaron 42 empresas públicas, entre ellas las cinco estratégicas: YPFB, ENFE, Entel, ENDE y LAB.

En criterio del primer vicepresidente de la Cámara de Senadores, Rubén Medinaceli, durante el proceso de privatización y capitalización (1985-2005) se creó una estructura jurídica y financiera para enajenar 157 de las 212 empresas públicas creadas entre 1933 y 1985.

Con diferentes argumentos, el candidato a la presidencia por Unidad Cívica Solidaridad (UCS), Víctor Hugo Cárdenas, en declaraciones a la red Gigavisión (20 de junio), dijo: “Eso de que (hubo) una venta (de empresas) a precios de gallina muerta, que la capitalización es privatización disfrazada, cuento cubano, cuento socialista, cuento izquierdista, cuento masista”.

Esas declaraciones, dijo Medinaceli, llamaron su atención cuando alude a la suerte la capitalización del Lloyd Aéreo Boliviano (LAB), que en su criterio fue un ejemplo del manejo discrecional del patrimonio de los bolivianos y en especial de la empresa denominada aerolínea boliviana.

“Hubo mala suerte ahí, no hay otra explicación”, indicó Cárdenas en la entrevista.

Según Medinaceli, toda la capitalización fue un fracaso y aquello se constató en febrero de 2003, cuando el presidente Gonzalo Sánchez de Lozada intentó implementar el impuesto al salario, que se denominó ‘impuestazo’, porque el TGN no contaba con recursos económico y se decidió que los bolivianos aporten con un impuesto de su salario para salvar al país.

Política descarada

Milton Barón, senador de la bancada por el MAS-IPSP, dijo que Víctor Hugo Cárdenas y Carlos de Mesa están comprometidos con lo que fue el proceso de capitalización y privatización cuando eran vicepresidentes de Gonzalo Sánchez de Lozada.

“Hoy, de manera descarada, defienden un proceso privatizador y capitalizador que a todas luces fue nefasto para la economía boliviana, puesto que el daño económico producido a nuestro Estado, cuantificado por la comisión multipartidaria, asciende a los $us 20.000 millones”, dijo.

Esa política, sostuvo, dejó un Estado en bancarrota, fruto de la privatización y capitalización. “Rifaron a precio de gallina muerta a los capitales transnacionales”, dijo.

Recordó que De Mesa, en su momento, salió a decir que tenía que recurrir a la caridad internacional para pagar el aguinaldo a los trabajadores.

“Esa fue la miseria en la que nos dejaron y por eso defienden hasta el día de hoy la privatización y capitalización, una medida que constituye una de las páginas más negras de la historia de nuestro país y creo es la mayor traición a la patria que han cometido los neoliberales del pasado”, apuntó.

Muestran su verdadero rostro

En criterio del sociólogo y diputado por el MAS-IPSP Ademar Valda, Cárdenas y De Mesa muestran su verdadero rostro porque son defensores de un modelo económico que no es construido por los bolivianos, sino es impuesto por intereses de las transnacionales y que buscaban la destrucción del Estado en lo que significaba el aparato productivo, las conquistas sociales, la estabilidad laboral, el derecho a la huelga, la destrucción de los sindicatos obreros y del movimiento popular o cualquier forma de organización social que cuestione la lógica del modelo neoliberal.

“El país debe conocer que se han sacado la careta y han demostrado lo que quieren para nuestro país; si es que fueran gobierno, volverían a un pasado de entrega de nuestros recursos a precio de gallina muerta”, sostuvo.

“Ambas exautoridades enseñaron el verdadero programa político que tienen en el ámbito económico para el país, es decir, volver a un ámbito privatizador que dejó hambre y miseria”, insistió.

Capitalización del LAB fue catastrófica

 

El primer vicepresidente de la Cámara de Senadores, Rubén Medinaceli, sostuvo que uno de los procesos de capitalización que demostró de lejos el fracaso de este modelo económico fue la entrega que se hizo del LAB a VASP (1996), porque se cometieron muchas irregularidades en la adjudicación a la empresa brasileña.

“Se tomaron resoluciones exclusivas para ese caso. Se entregó el 50% de las acciones del LAB a una empresa que tenía antecedentes complicados en su país de origen relacionados con la gestión empresarial”, afirmó el legislador.

Mencionó que aceptaron una propuesta que incluía ítems que nunca se ejecutarían, como alquilar dos Boeing 727-300 para el LAB capitalizada o la compra de un Boeing 737-300, la que se hizo con recursos del LAB.

Mencionó además que la empresa aérea tenía acciones en una sociedad internacional de telecomunicaciones en aviación por un valor de  $us 19,5 millones, y ellos se adueñaron de esas acciones a título de que el LAB debía a la VASP por concepto de alquileres en  Miami, donde el LAB tenía oficinas.

“Siguieron una serie de acciones de administración realmente discrecionales en la capitalizada LAB, a tal punto y con tantas irregularidades que llevaron a la quiebra esta empresa, y los bolivianos perdieron todas las acciones y de la misma empresa”, sostuvo. Mencionó que quien firmó la capitalización del LAB fue el exvicepresidente Víctor Hugo Cárdenas.