Sobre la alianza De Mesa-Fernández

 

El campo político boliviano se vio sorprendido recientemente por cuatro movidas políticas: 1) La alianza entre Carlos de Mesa y la agrupación de Leopoldo Fernández, sentenciado por la Masacre de Porvenir y operador político del dictador Hugo Banzer, 2) El intento de desplazamiento de Óscar Ortiz en Pando, 3) La intención opositora de restablecer lazos con EEUU y 4) La revelación de que Diego Ayo no mintió (solo redondeó cifras) respecto a los $us 10 millones de presupuesto de Comunidad Ciudadana (CC).

En el primer caso, la alianza De Mesa-Fernández fue confirmada por la senadora Carmen Eva Gonzales, una activista de oposición que saltó al foco mediático tras enviar una carta (junto a otros legisladores) al presidente de EEUU, Donald Trump, solicitando que intervenga en Bolivia. (La misiva fue rechazada por el oficialismo y los opositores por ser injerencista y transgresora de la soberanía patria).  

“La experiencia de Leopoldo Fernández y este accionar positivo de Carlos Mesa de luchar por el país, creo que va a ser realmente un equipo muy consolidado (…)”, señaló Gonzales, según el reporte de la agencia ABI. 

Lo que no dijo Gonzales es que Fernández fue sentenciado el 10-03-2017 a 15 años de cárcel por el delito de homicidio en el grado de autoría mediata, es decir, autoría intelectual por la Masacre de Porvenir, ocurrida el 11 de septiembre de 2008 con un saldo de 13 personas muertas, la mayoría campesinos. 

Ese hecho se produjo en el marco de las acciones de la conspiración separatista que llevaron a cabo los opositores con el apoyo de mercenarios como Eduardo Rózsa Flores. 

La senadora tampoco mencionó que Fernández fue diputado, senador y operador político de Hugo Banzer Suárez, uno de los dictadores militares más crueles de la historia del país. 

Es decir, el nuevo aliado de Comunidad Ciudadana responde a la extrema derecha y a sectores violentos y separatistas.  

Por su lado, Carlos de Mesa ejerció como vicepresidente de Gonzalo Sánchez de Lozada durante al menos dos hechos luctuosos:

a) El anuncio de un ‘impuestazo’, es decir, el asalto a mano armada a los bolsillos de la clase obrera y el rechazo general que tuvo un saldo de 36 fallecidos y 200 heridos.

b) La masacre sangrienta de 2003 para acallar al pueblo que exigía gas para los bolivianos y soluciones a la crisis. La respuesta gubernamental fue la muerte de 67 personas.

Sin embargo, la alianza de las agrupaciones de De Mesa y Fernández tiene un fin pragmático, ya que quiebra al frente de Óscar Ortiz (candidato presidencial de la organización Bolivia Dice No) y busca hacer viable a Comunidad Ciudadana en Pando para lograr las dos senaturías por ese departamento, según dijo el analista Marcelo Silva en radio Panamericana. 

Además de lo señalado, las agrupaciones de De Mesa y Fernández tienen otra convergencia: ambas buscan la cercanía de EEUU. Por ejemplo, el aspirante de CC planteó, en radio El Deber, la “reanudación plena de relaciones diplomáticas con Estados Unidos como debe ser (…)”. 

En esa misma línea, Gonzales propuso reanudar las relaciones plenas con Washington “porque lo que ha hecho EEUU es ayudarnos a desarrollar programas”, dijo y planteó el retorno al país de las estadounidenses/cuestionadas DEA y Usaid. 

Por otra parte, la cuarta movida política se originó en las declaraciones de Diego Ayo, quien reveló que el presupuesto electoral de la agrupación de Carlos de Mesa se aproxima a los $us 10 millones, primicia que agitó al campo político/mediático.   

Aunque en un primer momento CC desmintió a su vocero Ayo, ayer no tuvo más remedio que revelar que cuenta con un presupuesto superior a los $us 7,5 millones para su campaña electoral, es decir, una cifra muy cercana a la anunciada por su ahora exportavoz.

Pero aún no se aclara si ese dinero viene/vendrá de quermeses o aportes de poderosos.   

 

 

“La experiencia de Leopoldo Fernández y este accionar positivo de Carlos Mesa de luchar por el país, creo que va a ser realmente un equipo muy consolidado (…)”. (Carmen Eva Gonzales)