Bolivia apunta a ser centro industrial, energético y exportador de la región

Infografía: Javier Pereyra

 

Freddy Gróver Choque C. / Cambio - Edición impresa
En el marco de la Agenda del Bicentenario 2025, Bolivia proyecta ser el centro industrial, energético y exportador de Sudamérica, gracias al proceso de industrialización e integración regional y comercial que encara el Gobierno nacional.

Henry Cabrera (MAS), presidente de la Comisión de Economía Plural, Producción e Industria de la Cámara de Diputados, destacó que desde la nacionalización de los hidrocarburos (1 de mayo de 2006) se marcó un hito en la historia democrática, económica y social del país, ya que se otorgó a la población mejores condiciones de vida.

“Escuchando al pueblo, el presidente Evo Morales tomó esa decisión patriótica, una decisión en favor de las y los bolivianos, pero en especial de las futuras generaciones”, dijo el legislador en entrevista con  Cambio.

Una vez recuperada cada una de las empresas estratégicas —anteriormente privatizadas por gobiernos de turno— y el manejo soberano de los recursos naturales, el Jefe de Estado asume el siguiente paso de la industrialización, como la construcción y puesta en marcha de las plantas de GLP (gas licuado de petróleo) y GNL (gas natural licuado) en Tarija y Santa Cruz, para consolidar la vocación exportadora de Bolivia en la región.     

A esto se suma el complejo petroquímico de urea y amoniaco de Bulo Bulo, Cochabamba, y otras industrias petroleras que permitieron al país dejar de importar GNL y urea. 

“Antes importábamos gas siendo potenciales productores, ahora exportamos gas; antes teníamos que importar fertilizantes, hoy exportamos ese producto (urea)”, enfatizó Cabrera.

Acotó que el objetivo es seguir con esta política para que Bolivia deje de ser un país importador y se convierta en exportador de productos transformados.

Logros y metas rumbo al 2025 
En los últimos 13 años de gestión del presidente Evo Morales, dijo Cabrera, el mayor logro fue recuperar, consolidar y posicionar a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) como la principal empresa del país y lograr su internacionalización.

A esto se suma la industrialización del litio en el salar de Uyuni, Potosí, y la ejecución y puesta en marcha de proyectos de generación de energía eléctrica que posibilitarán, en los próximos meses, exportar alrededor de 100 megavatios (MW) a la Argentina. Así como el inicio de operaciones de la Empresa Pública Productiva de Cementos de Bolivia (Ecebol) de Oruro.

En materia de proyectos, el diputado señaló la industria siderúrgica del Mutún, en Santa Cruz, factoría que cubrirá la demanda nacional de acero y de laminados de construcción.

También apuntó el proyecto hidroeléctrico Rositas, cuya inversión de $us 1.200 millones ya fue garantizada, y el Tren Bioceánico para que Bolivia sea el centro comercial de la región.

“Nuestra Agenda del Bicentenario nos lleva a seguir trabajando por el bien de nuestra patria, que se proyecta a ser el centro industrial, energético y exportador de Sudamérica”, destacó.

 

“Se tienen bien encaminados los objetivos”

Para el analista económico Miguel Ángel Marañón, los objetivos rumbo al bicentenario nacional están bien encaminados, ya que el Gobierno puso toda su voluntad  política y económica para posicionar a Bolivia como un país industrial y exportador.

“En estos últimos años ya hemos visto cosas concretas, como la exportación de energía eléctrica a la Argentina, la internacionalización de Entel y YPFB con acciones y servicios en países vecinos, y la venta de productos derivados del gas (urea) y cloruro de potasio (litio)”, dijo.

En ese marco, destacó que Bolivia dejó de ser un país netamente exportador de materia prima e importador de productos transformados y se convirtió en un país productor e industrializador.

Además, señaló que el Gobierno tampoco descuidó el sector de la agricultura y ganadería, porque también empezó a darle valor agregado mediante la Empresa Boliviana de Alimentos (EBA) y la búsqueda de mercados para la carne (China, Rusia, entre otros), trabajo que repercute positivamente en la sociedad con la generación de fuentes de empleo, programas y proyectos en salud y educación.