La Paz vive una década de oro

 

En 2003, en las calles de La Paz y El Alto se vivía un clima casi de guerra civil. Sesenta y siete muertos y centenares de heridos en movilizaciones en defensa del gas y contra el desgobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos de Mesa. Hoy, a casi 16 años de esas jornadas, el departamento hizo un viraje histórico, vive una década de oro y disfruta de un período de estabilidad política, social y crecimiento económico que le hace mirar un futuro con certezas y esperanzas. 

Fue en febrero y octubre de 2003 cuando los paceños y alteños se rebelaron contra el ‘impuestazo’ impulsado por Sánchez de Lozada y De Mesa, es decir, se alzaron contra el asalto a mano armada a los bolsillos de la clase obrera, que impulsó un rechazo a la medida con un saldo de 36 fallecidos y 200 heridos.

Fueron los paceños y alteños quienes protagonizaron la revuelta popular que exigía gas para los bolivianos y soluciones a la crisis estructural. Las calles y avenidas de ambas ciudades estaban bloqueadas por barricadas, mientras los militares salieron a matar. La respuesta gubernamental fue una masacre sangrienta de 67 personas y centenares de heridas. 

Tras ello, asumió De Mesa, pero renunció al poco tiempo sin haber podido solucionar la crisis económica ni la ingobernabilidad. “Quiero pedirle disculpas al país si no he sido capaz de conducirlo adecuadamente”, dijo el 6-6-2005.

Ante esa crisis que se mostraba como terminal, el pueblo paceño y alteño dio las espaldas a los actores del neoliberalismo y votó en las urnas de forma mayoritaria (53,7%) por otro modelo de desarrollo y de país, encabezado por un indígena, Evo Morales, quien —escuchando el clamor popular— nacionalizó los hidrocarburos, retuvo el excedente petrolero en favor de la nación y lo redistribuyó en forma de bonos sociales, servicios, desarrollo e industrialización. 

Tras ello, el departamento y el país comenzaron a vivir la mejor época de su historia. En palabras del vicepresidente Álvaro García Linera, “la década de oro de Bolivia es también la década de oro del departamento de La Paz”.

El año pasado, La Paz cerró con una participación del 29% en el producto interno bruto (PIB), “casi par y paso con Santa Cruz. La Paz ha retomado el protagonismo económico (…), entonces La Paz mantiene un liderazgo económico con Santa Cruz”, indicó el ‘Vice’ al periódico La Razón el 15-7-2019.

También ponderó que La Paz es el departamento en el que más se ahorra, con una cifra de $us 12.835 millones; mientras que los préstamos están cerca de $us 600 millones para obtener su vivienda propia, construirlas o mejorarlas, informó la agencia ABI. 

El Gobierno rindió su homenaje a La Paz, en conmemoración de los 210 años de su gesta libertaria, y garantizó la ejecución de millonarias inversiones para potenciar el motor de desarrollo económico y social del departamento. 

García Linera anunció que al menos 1.994 millones de dólares serán destinados a La Paz entre 2019 y 2020. “Para julio hemos seleccionado 492 obras para celebrar el cumpleaños del departamento de La Paz con una inversión de 283 millones de dólares”, dijo, sin tomar en cuenta las numerosas obras que el Gobierno entrega a La Paz el resto del año, agregó la agencia ABI. 

“Está claro que en los siguientes años y las siguientes décadas al menos cuatro pilares son los decisivos, seguramente van a ir surgiendo otros, pero de momento vemos en La Paz cuatro grandes pilares, motores, de su economía: minería-manufactura, servicios, hidrocarburos-electricidad y agricultura”, agregó.

“La Paz está bien —agregó—, pero puede estar mucho mejor. ¿Cómo va a estar mejor? Servicios, minería y manufactura, energía, hidrocarburos, agricultura, tradicional y nueva agricultura, sobre esos cuatro ejes los siguientes años no solamente vamos a mantener el liderazgo económico, sino que también vamos a generar mejores condiciones de vida”. 
 

 

“La década de oro de Bolivia es también la década de oro del departamento de La Paz”. (Vicepresidente Álvaro García Linera)