El juicio a la dictadura de Banzer selló el asesinato de Marcelo

Marcelo Quiroga Santa Cruz, durante su intervención en el juicio de responsabilidades contra Banzer.
Foto: Archivo

 

Cambio/La Paz - Edición impresa

El juicio de responsabilidades que planteó el diputado  socialista Marcelo Quiroga Santa Cruz contra el expresidente Hugo Banzer Suárez, el 9 de agosto de 1979, fue su sentencia de muerte. 

El Congreso Nacional, presidido por Lidia Gueiler, fue el escenario del histórico “juicio a la dictadura” que la dirección nacional del Partido Socialista-1 (PS-1) publicó para divulgar la exposición que, durante aproximadamente 14 horas y en tres sesiones congresales, utilizó Marcelo para desarrollar las denuncias y la documentación respectiva. 

Con la intervención del líder socialista, el pueblo boliviano “descubrió que detrás del ‘orden’ y el ‘progreso’ había demasiadas cruces, inclusive las de algunos aliados de la dictadura”. 

Las sesiones del juicio fueron transmitidas por Televisión Boliviana, así como por la estatal radio Illimani y Fides, y tuvieron amplia repercusión en la prensa escrita porque Marcelo detalló “los crímenes de la dictadura, la naturaleza y los objetivos de su poder, y se esclareció la superposición de intereses de la burguesía intermediaria con el imperialismo”. 

Acción Democrática Nacionalista (ADN), el partido liderado por Banzer, propone “llevar adelante un juicio contra todos ‘los gobiernos de los últimos 30 años’, en el que incluyen la gestión ministerial de Quiroga Santa Cruz, durante la cual se estatizó el petróleo boliviano”. Sin embargo, estas gestiones no hicieron mella en la solidez de las acusaciones expresadas por el diputado socialista. 

En todo caso, las acciones de la derecha, como lo reconoce la dirección nacional del PS-1, “hacen muy incierta la posibilidad de que el juicio culmine, en su aspecto jurídico, favorablemente, es decir, castigando a los inculpados, representantes de la clase dominante a la que expresaban gubernamentalmente”. 

En el juicio, Quiroga Santa Cruz puntualizó: “El origen del gobierno encabezado por el general Banzer es un golpe militar, ejecutado el 21 de agosto de 1971 (...) no obedeció a la necesidad de salvar la integridad y la independencia nacionales supuestamente amenazadas de una intervención extranjera ante el desarrollo político de las masas y el carácter revolucionario que asumía este desarrollo”. 

En ese marco, responsabilizó al régimen banzerista del asesinato del general Juan José Torres, el 2 de junio de 1976, en Buenos Aires, donde estaba exiliado, y a quien precisamente derrocó. 

El MNR, encabezado por Víctor Paz Estenssoro, y Falange Socialista Boliviana “secundaron el golpe (contra Torres), lo apoyaron, intervinieron previamente en la conspiración misma, definieron las pautas del gobierno que debía ejercerse luego de la consumación exitosa del golpe”, aseveró. 

Banzer responsabilizó de la masacre de Tolata y Epizana a activistas extranjeros. El hecho ocurrió a principios de febrero de 1974 en el valle cochabambino, donde según las autoridades murieron 13 personas, pero de acuerdo con un informe de Justicia y Paz fueron alrededor de un centenar. 

El líder socialista, durante el juicio, afirmó que “se deduce una cifra total mínima de 70 a 80 entre muertos y desaparecidos. En algunos medios militares hemos escuchado cifras oscilantes entre 100 y 200 muertos, y tal es también el sentimiento popular en los valles de Cochabamba”.