Princesa de Japón visita colonia de Okinawa I y comparte con 900 descendientes de migrantes

La princesa Mako concluyó en Okinawa su visita oficial a Bolivia.
Foto: RRSS

 

ABI / Cambio Digital

La princesa de Japón, Mako de Akishino, visitó el viernes a los migrantes de la colonia Okinawa que se asentaron en el norte integrado del departamento de Santa Cruz, hace 65 años, y también recibió el cariño de familias bolivianas que intercambian sus costumbres con la tradición del país asiático.

"Ella ha venido a invitación para la celebración de los 120 años de la inmigración japonesa a Bolivia, y una parte importante de descendientes japoneses está en Okinawa donde cumplimos 65 años de la inmigración, en la actualidad somos 260 familias, en las cuales hay más de 900 japoneses", explicó el representante de la Asociación Boliviana Japonesa, Sazushi Higa.

La princesa durante su última jornada de permanencia en Bolivia realizó varias actividades en esa colonia, como la visita al memorial de los primeros migrantes, el museo histórico de Okinawa, el centro médico y el centro educativo de esa región.

Higa dijo que en la actualidad el arroz que se produce en esa zona es uno de los más conocidos y consumidos en el país, además de otros productos como el trigo y el algodón.

La colonia de más de 11.600 habitantes está asentada en las cercanías del Río Grande o Guapay.

Inicialmente llegaron 400 personas, pero luego muchos bolivianos también llegaron para buscar trabajo, por lo que aumentó la población de esa colonia.

En 1998, se estableció el municipio de Okinawa, como segunda sección municipal de la provincia Warnes.