¿Qué pasó con INA Papers, el caso de corrupción en Ecuador?

Foto: Archivo
El Presidente ecuatoriano responde algunas preguntas.

 

RT

En febrero salió a la luz en el portal web La Fuente una investigación titulada “El laberinto off shore del círculo presidencia”, sobre un caso de corrupción que presuntamente involucra al presidente de Ecuador, Lenín Moreno. El caso fue bautizado mediáticamente como INA Papers, debido a que la empresa off shore involucrada se llama INA Investment Corporation.

Los datos publicados en ese texto y mucha otra información la recibió “en un sobre cerrado”, y de forma “anónima”, el asambleísta Ronny Aleaga, quien forma parte de la bancada Revolución Ciudadana en el Congreso ecuatoriano. En el paquete le pedían al legislador revisar el reportaje de La Fuente y le adjuntaban “impresiones de chat de mensajería, correos electrónicos, facturas de compra, escrituras y documentos varios”, según precisa el diputado en entrevista con RT.

Desde entonces, Aleaga fue el responsable de llevar a la Justicia las pruebas que llegaron a sus manos, no solo en Ecuador, sino a España, Panamá y Suiza, países donde salpicó la trama.

El entramado del caso
De acuerdo con Aleaga, el caso involucra a familiares y amigos del mandatario ecuatoriano. De hecho, el nombre de la empresa fue asociado a los nombres de las hijas de Lenín Moreno: Irina, Cristina y Carina.

El asambleísta precisa que la empresa INA Investment Corporation fue constituida en 2012 en Belice por Edwin Moreno, hermano de Lenín, cuando el actual mandatario ecuatoriano estaba en el cargo de vicepresidente (2007-2013). A la firma fueron vinculados otros miembros de la familia presidencial, así como los amigos Xavier Macías Carmigniani, su esposa María Auxiliadora Patiño Herdoiza y el papá de ella, Conto Patiño.

En 2016 se creó una empresa similar —dice el portal La Fuente— en Panamá, con los mismos representantes, y se registró en España.

Entre 2012 y 2016, INA Investment Corporation manejó cuentas en el Balboa Bank de Panamá —a la luz fue la de número 1004-1071378—, desde las cuales adquirieron costosos muebles, alfombras y otros objetos de lujo para el departamento de Moreno en Ginebra (Suiza), cuando este se desempeñaba como enviado especial del Secretario General de la ONU para las personas con Discapacidad. El monto por la compra de los muebles ascendió a 19.342 dólares y se hizo en la tienda Moinat Antiquités.

También, desde la misma cuenta, se hicieron transferencias para la compra de un departamento de unos 140 metros cuadrados en Alicante (España), con vistas al Mediterráneo.

En concreto, según La Fuente, se transfirieron 133.400 euros a una cuenta del Banco Santander a nombre del ciudadano español Emilio Torres Copado, para la adquisición del citado apartamento.

Implicaciones 
Pero, según la denuncia de Aleaga, las implicaciones vienen desde una década atrás. De acuerdo con La Fuente, desde 2009, Moreno, como vicepresidente, presuntamente facilitó la concesión de proyectos en Ecuador para la empresa china Sinohydro, entre ellas la construcción de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair.

Según la investigación, la firma china entregó 18 millones de dólares a la empresa off shore Recorsa, subcontratista de Sinohydro y propiedad de Conto Patiño.

 

Versión del primer mandatario ecuatoriano

“Yo jamás me enteré que se había formado esta empresa off shore (INA Investment Corporation)”, dijo Moreno en abril, pero confirmó que su hermano Edwin Moreno sí estuvo involucrado. Narró que ese familiar “hace la empresa off shore” a pedido de alguien que le que debía dinero, para pagarle a través de esa compañía en Panamá y luego movilizar esos fondos a Ecuador.

En este sentido, el mandatario ecuatoriano argumentó que su hermano “puede tener las empresas off shore que quiera”, porque él “no es empleado público”. En su relato, afirmó que Edwin ya no forma parte de esa firma, y pidió quedar fuera una vez que le terminaran de pagar el dinero.

 

Estancados en la investigación 

Aleaga presentó la denuncia en Ecuador en febrero ante la Fiscalía y, hasta la fecha, no tuvo ningún avance en las investigaciones. Hubo la apertura de una indagación previa en marzo, cuando estaba al mando de la Fiscalía la entonces fiscal encargada Ruth Palacios, pero el proceso se estancó. La nueva fiscal, Diana Salazar, no continuó el caso, pese a que el mismo Moreno, en mayo, pidió que investigara sus cuentas bancarias. Por otro lado, Aleaga participó en la elaboración de un informe en la Comisión de Fiscalización de la Asamblea sobre este caso. Se pedía poner en conocimiento de INA Papers a la Contraloría, el Servicio de Rentas Internas, la Unidad de Análisis Financiero y la Fiscalía para iniciar investigaciones al respecto.