Fin a la violencia contra la mujer

 

El Gobierno, después de una reunión del Gabinete Especial de Lucha contra la Violencia hacia la Mujer y la Niñez, aprobó un decálogo con el objetivo de frenar la violencia ante el creciente número de mujeres asesinadas por varones violentos.

Los feminicidios desataron la preocupación y la indignación de las autoridades como el presidente Evo Morales, el vicepresidente Álvaro García Linera y otras del Órgano Ejecutivo y Legislativo, que pusieron en marcha 10 medidas de emergencia para contener estos hechos.

Este el decálogo:

1. Pacto para que un porcentaje del presupuesto asignado a seguridad ciudadana, proveniente del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), se destine a la lucha contra la violencia.
2. Pacto para prevenir la violencia desde el sistema educativo, con padres, maestros y estudiantes para construir medidas de prevención.
3. Pacto para eliminar la impunidad con la Policía, la Fiscalía y el Órgano Judicial con el fin de acelerar la justicia para la mujer.
4. Pacto con y las familias para promover una cultura de valores.
5. Pacto para enfrentar la violencia desde todas las instancias del Gobierno. Cada funcionario debe conocer las normas y entender la problemática para mejorar la atención contra la violencia.
6. Pacto para comunicar y desnaturalizar la violencia a las mujeres con el fin de avanzar en una cultura de no violencia.
7. Pacto con alcaldías y gobernaciones para mejorar la atención a víctimas de violencia y así dar respuesta oportuna a las víctimas.
8. Pacto con las empresas privadas para combatir la violencia al interior de las mismas y generar un clima libre de violencia.
9. Pacto con las organizaciones sociales para que se constituyan en promotoras y vigilantes de la lucha contra la violencia.
10. Pacto para estudiar la posibilidad de considerar el feminicidio como delito de lesa humanidad y si es posible el tratamiento será internacional.

También se modificó el Decreto Supremo 1347 con el objetivo de implementar medidas de concientización y prevención que promuevan la existencia armónica y pacífica de las familias, a través de jornadas de sensibilización. El segundo decreto supremo aprobado establece la formación obligatoria en prevención de la violencia en el Estado boliviano para las servidoras y servidores públicos y personal de las empresas públicas.

Antes de la aprobación del decálogo, el Vicepresidente expresó: “En la nueva Bolivia somos iguales. Varón y mujer tenemos los mismos derechos, la nueva Bolivia que tenemos que construir, juntos e iguales en modernidad. Estoy amargado y horrorizado por las 70 muertes en seis meses de mamás, de enamoradas, protagonizadas por sus parejas; estoy horrorizado por las violaciones que se dan cada día de quien está en la familia; algunos varones no están engranando con la realidad”.

Y es que en lo que va del año se registraron más de 70 casos de muerte de mujeres de forma violenta, por lo que el decálogo plantea la posibilidad de considerar el feminicidio como un delito de lesa humanidad, lo que implica su imprescriptibilidad y extraterritorialidad para el juzgamiento de estos casos.

Es necesario establecer un acuerdo en la escuela y en la familia que involucre a los profesores, padres de familia y otros actores para educar a los niños con sentido de igualdad, que comprendan que la violencia no es el camino para solucionar los problemas, y que los derechos alcanzan a varones en igual proporción.

Es necesario acabar con el miedo para denunciar a la pareja violenta, es imperativo dejar de lado el “qué dirá la gente” para acabar esa relación de terror que vulnera los derechos más elementales del ser humano; hay que desburocratizar la atención en la Fiscalía/Policía para investigar y proteger a las mujeres víctimas.

La agenda está encaminada, por lo que ahora sectores como el Órgano Judicial, el Ministerio Público, la Policía y otros deben ponerse manos a la obra para frenar y erradicar las formas de violencia en la familia, hacia las mujeres, niños, adolescentes y otros. Todo en el corto plazo.