Javier Mamani: Nos decían no vayan por ahí porque les van a meter bala

Javier Mamani con el trofeo de la Copa América en Brasil. Vivió una linda experiencia profesional.
Foto: Archivo Mamani

 

La Paz / Reynaldo Gutiérrez

Javier Mamani dirige la agencia APG Noticias. En Brasil hizo su primera cobertura de una Copa América de fútbol.

¿Cómo vivió la Copa América 2019?
Fue algo especial y de mucho aprendizaje, por el nivel de cobertura que se hace a nivel internacional.

En Bolivia, como fotógrafos, incluso a nivel periodístico, nos falta mucho. Primero hay que entender la cultura de un país, cómo tratarlos para que hagan lo mismo contigo.

Muchos compañeros pensaron que podían hacer lo que querían, pese a que nos dieron un manual de funciones, ubicaciones, pero al restringirles determinadas cosas pensaron que les estaban coartando la información.

Nos falta mucha organización y eso me ayudó a comprender cómo se debe realizar un trabajo profesional; la cosa es respetar y que te respeten.

¿Cómo fue su trabajo?
Estuve muy presionado. Aparte de dar el servicio a los periódicos del país a través de la agencia APG Noticias, trabajé para la empresa Coca-Cola.

Me encontré con compañeros de Getty Images, del que soy su corresponsal en Bolivia, pero ellos tienen mucho nivel. 

Para realizar un mejor trabajo sentimos la falta de equipo y cámaras de última tecnología, como las que los compañeros de otros países tienen para sacar las mejores imágenes de un partido.

La mayoría de los colegas de afuera utilizó cámaras Sony A7R3, especiales para deportes.

¿Qué enseñanzas le dejó?
En el país todos queremos ser ‘todólogos’ y muchas veces no sale bien, por eso hay que especializarse en una rama, en las diferentes áreas que comprende la fotografía.

¿Con qué dificultades tropezó?
Al principio tropecé con la tecnología y el internet. En este aspecto influyó el idioma, porque no nos podíamos entender. A nosotros nos ayudó que algunos brasileños sabían hablar español y eso nos facilitó el trabajo.

En la Copa América te daban un espacio y no te podías mover hasta que finalice el partido, a no ser que hagas un trueque con otro compañero que le interesara cubrir ese sector.

¿Cómo vio a la Selección?
Para hacer la presentación que hizo, era mejor ir con jóvenes para fogueárlos.

¿De qué situaciones disfrutó?
Me impresionó la ciudad de Sao Paulo. Desde el aeropuerto hasta el hotel es un trayecto largo, es como bajar de la Ceja por la Autopista hasta la Pérez, pero allá era como 20 o 30 veces más.

Otro hecho que me dejó atónito son los estadios, son grandes y con todo tipo de recursos. Estuve en el Morumbí, el Maracaná y en las otras sedes. Nunca pensé pisar el Maracaná.

En el Mundial 2014 quise hacer mi primera experiencia, pero por razones económicas no logré mi objetivo.
Cuéntenos una anécdota...

Por una mala coordinación entre compañeros tuvimos que cargar con todas nuestras maletas por un largo trecho hasta llegar al estadio, porque los buses no te permiten subir con equipaje.

Cuando íbamos a buscar comida, los brasileños nos decían que no vayamos por ahí porque les van a meter bala, eso nos asustaba y dábamos media vuelta.

En el río nos dimos el gusto de probar las famosas caipirinhas, nos acostamos en la playa y entre nosotros comentábamos la suerte que tienen los brasileños de tener mar y nosotros no.