Carolina Ocampo: Estuve deprimida, no comía y bajé 10 kilos

La atleta boliviana Carolina Ocampo.
Foto: Cambio

 

La Paz / Julio Céspedes

Carolina Ocampo cumplió una suspensión de un año, volvió a entrenar, pero su vuelta a las competencias será en 2020. Ahora la atleta se dedica al estilismo.

¿Cómo se siente ahora que ya puede volver a competir tras haber estado suspendida durante un año?
Bien, aunque por ahora no estoy compitiendo, pero ese es mi gran deseo y anhelo. Luego de que me suspendieron dejé completamente el atletismo, tiempo después me dediqué a otras actividades y la verdad es que me siento realizada, aunque extraño correr.

¿Cómo fue el momento en el que le comunicaron su castigo?
Fue muy duro, no lo podía creer, fue un golpe del que no reaccioné, quedé fría y solamente lloraba.

Entré en depresión, hubo días en los que no salía de mi cuarto, no comía y ni siquiera me bañaba, solamente dormía y lloraba. Debido a que no comía mucho bajé de peso, antes estaba con 58 kilos y ahora peso 48. Fue difícil, porque de estar arriba, en mi mejor momento en el atletismo, de ganar una medalla de plata en los Juegos Suramericanos Cochabamba 2018, caí muy pesado. Estuve con depresión hasta fines del año pasado.

¿Cómo se comportó la gente con usted durante este tiempo?
De las personas que más esperaba no recibí apoyo, pero sí de las que no aguardaba mucho. La gente más cercana es la que se ríe de tus derrotas y se alegra de tus fracasos. Hay algunas personas malas, conocidas y desconocidas, que hablaron o escribieron cosas de mí, es por eso que por ahora no tengo ganas de volver a una pista de atletismo.

Cuando tomé la pastilla para combatir los efectos de la altura no sabía que tenía una sustancia prohibida.

¿Al menos volvió a entrenar?
Sí, desde hace unas semanas lo hago en un lugar cercano a mi casa, yo vivo entre la ciudad de Santa Cruz y Cotoca. Entreno, pero no como antes.

Cuando competía me despertaba a las 07.00 y comenzaba a practicar a las 08.00; ahora me levanto a las 09.00 o 09.30 y entreno poco.

Perdí el hábito de despertar temprano y me desacostumbré a estar cansada y al dolor.

Ahora estoy feliz con mi carrera profesional, pero me hace falta llegar de noche cansada, dormir y despertar temprano; me hace falta quitarme el estrés en una pista corriendo y extraño a mis amigos del deporte.

¿Ahora a qué se dedica?
Estudié estilismo y trabajo en un spa, hago maquillaje, cortes y peinados de cabello, con lo que me siento satisfecha.

Cuando debía comenzar a estudiar tenía vergüenza decirles a mis papás que no quería entrar a la universidad y seguir una carrera convencional, pero un día me animé a decirles que quería ser estilista y me apoyaron. Estoy realizada, pero me hace falta el atletismo, que también es mi pasión.

¿Cuándo podría volver a las pistas?
Regresaré a principios del próximo año.