Se evitó la división de Bolivia

Foto: Archivo
El terrorista húngaro-boliviano Eduardo Rózsa Flores.

 

Roberto Medina

Afines de 2008, el terrorista húngaro-boliviano Eduardo Rózsa Flores llegó a Bolivia para apoyar la supuesta autonomía cruceña; sin embargo, el verdadero motivo era iniciar una guerra civil para separar a Santa Cruz de Bolivia debido a que la élite de esa región rechazaba que Evo Morales sea presidente.

Después de Rózsa, arribaron los mercenarios Michael Dwyer, Árpád Magyarosi, Mario Tádic y Elöd Tóásó, quienes se alojaron en distintas ocasiones en los hoteles Buganvillas, Las Américas, Asturias, Santa Cruz, con todos los gastos pagados por políticos de derecha, líderes cívicos y empresarios cruceños.

Operativos policiales

La madrugada del 15 de abril de 2009 se produjo un atentado explosivo contra la vivienda del cardenal Julio Terrazas.

La Policía cruceña se declaró en emergencia y los informes de Inteligencia establecieron que un grupo de extranjeros armados estaba hospedado en el cuarto piso del hotel Las Américas.

La Policía organizó un operativo para capturar a los presuntos autores del atentado y aproximadamente a las 03.30 del 16 de abril, un grupo de élite ingresó al hotel para aprehender a los cinco sospechosos.

En un intercambio de disparos fallecieron Eduardo Rózsa, Michael Dwyer y Árpád Magyarosi. Se detuvo a Mario Tádic y Elöd Tóásó.

Luego del operativo las instalaciones del hotel Las Américas resultaron gravemente afectadas, donde además se colectaron varias pruebas.

Horas más tarde se realizó un operativo en el estand de la Cooperativa de Telecomunicaciones de Santa Cruz (Cotas), ubicado en la Feria Exposición de Santa Cruz, donde se encontró armamento de guerra, municiones y gran cantidad de explosivos.

El financiamiento

El dinero para las operaciones terroristas, el entrenamiento de sus integrantes y la estadía en Bolivia era canalizado mediante La Torre, una cúpula cruceña creada para financiar a la célula terrorista-separatista que tenía la misión de desmembrar Bolivia a través de una guerra civil. El encargado de recaudar el dinero era Hugo Antonio Achá Melgar, hoy prófugo.

Este grupo era manejado por la entonces Prefectura de Santa Cruz, a través de Pablo Costas, hermano del actual gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas.

La Torre tenía un plan y puntos estratégicos para ejecutar otros atentados terroristas.