Aniversario de las FFAA celebrado en El Alto

 

El desfile militar realizado ayer en la ciudad de El Alto puede ser considerado como un hecho histórico, ya que hace apenas 16 años, durante el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos de Mesa, el pueblo alteño salía a las calles para ofrecer su pecho a las balas disparadas por los uniformados en un clima muy cercano a la guerra civil.

¿Qué cambió en 16 años para que El Alto comparta hoy pacíficamente con los militares y no se enfrente como en 2003?

Para empezar, es necesario recordar que hace 16 años El Alto se encontraba movilizado en defensa de los recursos naturales.

Durante el gobierno Sánchez de Lozada-De Mesa se conformó el consorcio Pacific LNG, compuesto por las petroleras British Gas, Repsol y Panamerican Energy, que pretendía realizar la venta del gas a California vía el puerto de Patillos, Chile. 

El proyecto consistía en comprimir el gas y transportarlo congelado por mar hasta la costa occidental de Estados Unidos, donde se descomprimiría para devolverle su volumen original.

Sin embargo, Evo Morales y sectores de la población pidieron que antes de vender el gas se modifiquen las leyes, de modo que el Estado boliviano perciba la mayoría de las ganancias y no solo el 18%, como pretendía el consorcio Pacific LNG. 

Entonces, por cada 100 dólares percibidos por el gas, apenas 18 dólares se destinaban al Estado boliviano y los restantes 82 dólares eran la ganancia de las petroleras extranjeras. 

La administración de Sánchez de Lozada y De Mesa no retrocedió en su intención de vender gas vía Chile y ante ello se levantó el pueblo boliviano, especialmente la ciudad de El Alto. 

En octubre de 2003, el país se encontraba totalmente paralizado e incomunicado por las protestas. En la ciudad de La Paz, una manifestación de miles de personas cercaba el Palacio de Gobierno, resguardado por tanques militares, y desde El Alto partía el “convoy de la muerte” (grupo de cisternas que llevaba combustible a La Paz), y ante la resistencia de los alteños, los militares acribillaron a los movilizados. 

Las jornadas de entonces dejaron un saldo de 67 personas fallecidas y más de 400 heridas, que habían salido a las calles en defensa de los hidrocarburos al grito de “gas para los bolivianos”. 

Esta masacre derivó en la renuncia de Sánchez de Lozada y, antes, en el alejamiento de Carlos de Mesa, quien luego fue designado presidente, pero también dimitió sin haber resuelto los problemas ni la crisis existentes. 

Tuvo que llegar Evo Morales, mediante el voto democrático, para recuperar los hidrocarburos en favor del pueblo boliviano y aprobar, vía decreto, la nacionalización el 1 de mayo de 2006. Esa medida determinó que el Estado recupere la propiedad, la posesión y el control total y absoluto de los hidrocarburos.

La nacionalización estableció que el valor de la producción se distribuyera así: 82% para el Estado y 18% para las petroleras. 

La histórica determinación retuvo el excedente (riqueza) producido y permitió el crecimiento de la economía, la redistribución de las ganancias, la disminución de la pobreza, así como un largo período de paz social y política. Además, El Alto recibió primero el gas en domicilios, ya que el Gobierno priorizó el mercado interno. 

Es en ese contexto que se produjo ayer la parada militar. Al respecto, el presidente Evo Morales tuiteó lo siguiente:  “Es un hecho histórico que las FFAA celebren su aniversario en El Alto. En pasadas gestiones, soldados y pueblo alteño estaban enfrentados. Hoy, no solo celebramos 194 años de creación de nuestras FFAA, sino también la unidad de las FFAA y su pueblo que es garantía de soberanía”. 
 

 

“Es un hecho histórico que las FFAA celebren su aniversario en El Alto. En pasadas gestiones, soldados y pueblo alteño estaban enfrentados. Hoy, no solo celebramos 194 años de creación de nuestras FFAA, sino también la unidad de las FFAA y su pueblo que es garantía de soberanía”. (Tuit de Evo Morales)