Elecciones primarias en Argentina, ¿quiénes son los postulantes?

Foto: AFP
Una persona circula cerca de un afiche con los aspirantes del Frente de Todos.

 

TeleSUR

Mauricio Macri resultó ser el afortunado electo en las pasadas elecciones argentinas, pero la imagen que en algún momento buscó proyectar se fue desvaneciendo con el tiempo y las políticas neoliberales que implementó en su país.

Ahora, cuando se acercan las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), la impopularidad del actual mandatario es un motivo de preocupación, de cara a estos comicios.

En las elecciones PASO, que serán mañana, los argentinos podrán elegir entre los postulantes a presidente, gobernador bonaerense, jefe de Gobierno y nóminas de diputados y senadores; los que acumulen mayor cantidad de votos se medirán en los comicios de octubre.

En el Congreso se renuevan algo más de la mitad de los diputados nacionales (130 sobre 257) para el período 2019-2023 y casi un tercio de los senadores (24 sobre 72) para 2019-2025.

Como era de esperar, la atención está polarizada entre la fórmula del presidente Mauricio Macri y Miguel Ángel Pichetto, por Juntos por el Cambio, y el binomio Alberto Fernández-Cristina Fernández de Kirchner, por el Frente de Todos. 

En estos comicios pugnan por los escaños de presidente y vicepresidente 10 partidos, cuyos binomios ya desplegaron sus respectivas campañas electorales. Los representantes de Juntos por el Cambio y El Frente de Todos encabezan con resultados similares en las últimas encuestas.

Juntos por el Cambio 
Este binomio, conformado por Mauricio Macri y Miguel Ángel Pichetto, se focaliza en la reducción del déficit fiscal y el equilibrio de las finanzas públicas a fin de alcanzar una macroeconomía estable, generar condiciones regulatorias y fiscales para crear empleo formal. Todo ello con el objetivo de generar confianza en los mercados, para atraer inversiones extranjeras.

Macri y Picheto también buscan poner en discusión las regulaciones del mercado laboral, así como impulsar la lucha contra el narcotráfico y la promoción de una cultura emprendedora.

Con la atención puesta en las exportaciones agrarias, el Gobierno pretende eliminar las retenciones, una promesa de 2015 que no pudo cumplir hasta el momento.

El actual gobierno tiene una política económica condicionada por los lineamientos que impone el Fondo Monetario Internacional (FMI). 

El organismo internacional ejecutó recientemente un préstamo por 57.100 millones de dólares y es considerado el mayor que se haya registrado en la historia de Argentina.

De ser reelecto, Mauricio Macri deberá hacer frente a la inflación, ya que pretende continuar con una política monetaria restrictiva (de no emisión). También se espera que se reanuden los aumentos de las tarifas producto de una notable reducción de los subsidios a los servicios, suspendidos en campaña.

Frente de todos 
La expresidenta Cristina Fernández y Alberto Fernández representan al peronismo central. Pretenden encausar su gobierno al crecimiento de la economía, y, en particular, de la actividad industrial como punto de partida para la generación de empleo y la recuperación del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones.

Buscan una profundización del federalismo a partir del fomento de las economías de las regiones y la integración al mundo con una visión “más pragmática”, que sea capaz de responder tanto a los intereses de las empresas, como a los de los trabajadores.

Defienden la idea de un Estado más presente y regulador, que asegure empleo y ejerza un control mayor de los mercados financieros especulativos, así como la restauración de políticas que sostengan el consumo y la industria local.

Consenso federal
El partido del peronismo alternativo y no kirchnerista, integrado por Robertp Lavagna y Juan Manuel Urtubey, se volcó en la necesidad de renegociar la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), así como a impulsar la creación de estímulos a las Pequeñas y Medianas Empresas y a los emprendedores, para la reactivación de la economía. El candidato a la presidencia insiste también en la conformación de un Consejo Económico y Social dirigido a la sociedad civil.

Frente despertar
Esta coalición conformada por José Luis Espert y Luis Rosales propone eliminar los aranceles y restricciones a la importación y la exportación, firmar tratados de libre comercio y gravar la renta en lugar de la producción agropecuaria, hidrocarburífera y minera.

Defienden la idea de un Estado pequeño, que deje de cobrar tributos como el impuesto al cheque o Ingresos Brutos, bajar o eliminar todo tipo de impuestos y eliminar la coparticipación federal de los impuestos, para evitar sistemas Estado-dependientes en las provincias.

Para hacer esto posible pretenden bajar el gasto público mediante una reducción de los empleados estatales a través de despidos masivos, eliminar las jubilaciones de personas que no hayan realizado aportes, suspender el asistencialismo a sectores vulnerables y eliminar los regímenes de promoción industrial y regional.

El resto de las duplas son: FIT, Nicolás del Caño y Romina del Plá; Nuevo MAS, Manuela Castañeira y Eduardo Mulhall; Frente NOS, Juan José Gómez Centurión y Cynthia Hotton; Frente Patriota, Alejandro Biondini y Enrique Venturino; PAN, José Antonio Romero Feris y Guillermo Sueldo; Movimiento de acción vecinal, Raúl Albarracín y Sergio Pastore.

Los diferentes frentes del socialismo marxista y partidos obreros y de trabajadores, catalogados como izquierdistas, presentaron propuestas que tienen en común la ruptura inmediata con el FMI y el default de la deuda externa.

 

“Lo único que ellos produjeron es pobreza”

Diez mil personas dentro del Orfeo Superdomo y 2.000 más afuera, frente a una pantalla gigante que se improvisó ante un estadio  repleto, así se cerró la campaña de Fernández. La tarde gris y gélida mutó en cantos, color y bailes para esperar al candidato, quien encendió una luz de esperanza en Córdoba que tal vez vuelva a cambiar la historia este domingo. “Esto anticipa el triunfo. Córdoba se pone de pie para cambiar la Argentina”, dijo el candidato del Frente de Todos, feliz ante una multitud variopinta que cantó y bailó durante más de dos horas esperándolo.

A las siete y media subieron al escenario todos los candidatos a diputados, liderados por Eduardo Fernández, y seguidos por los invitados Victoria Donda y Felipe Solá. Sergio Massa y Alberto Fernández, quienes fueron recibidos con el bramido: “Se siente, se siente, Alberto presidente” y el “vamos a volver”. Y los gritos de “¡Tiemblen gorilas!”, que bajaban de las tribunas.

“Estamos aquí para construir un país integrado. Y Córdoba es parte de esa Argentina que todos queremos”, dijo Alberto, y se esforzó por despegarse de la declamada “discriminación” que se le atribuyó a los años de kirchnerismo. “Yo no estaba entonces, pero les aseguro que soy el más cordobés de los porteños —exageró—. Esta es la Córdoba docta, la enorme, donde nació la Reforma Universitaria. Donde las universidades públicas comenzaron a ser para los hijos de los obreros. Y que junto con Perón, dio al país la movilidad social que fue distintiva en todo el continente. Que todo obrero pudiera decir que tenía un hijo doctor”.

De allí a lo dicho por María Eugenia Vidal, la gobernadora bonaerense que aseguró que “los pobres no llegan a la universidad” y que mereció una atronadora silbatina, Alberto Fernández arguyó que “ese es el resultado de que ellos (los miembros del gobierno cambiemita) jamás entraron a una de esas universidades”.