Bolivia, centro energético de Sudamérica

 

Con la inauguración de la Planta Termoeléctrica del Sur, que generará 480 megavatios (MW), el país se encamina a convertirse en el centro energético de Sudamérica porque exportará electricidad a países como Brasil, Argentina y otros. De esta forma, avanza a pasos agigantados hacia su industrialización.

La moderna infraestructura que está ubicada en la localidad de Yaguacua, a 40 kilómetros de la ciudad de Yacuiba, demandó una inversión de 463 millones de dólares que fueron financiados por el Banco Central de Bolivia (BCB). Las nuevas turbinas fueron suministradas por el fabricante alemán Siemens.

Hasta hace algunos años, Bolivia compraba electricidad a la Argentina y ahora se apresta a comerciar energía gracias a las millonarias inversiones que se realizan y la decisión política del Gobierno liderado por Evo Morales Ayma. En 2005, la demanda interna era de 769 MW y en 2018 llegó a 2.237 MW. Tenemos un superávit que fluirá hacia los países vecinos.

El Jefe de Estado escribió un tuit para expresar su alegría por el megaproyecto y la marcha de otros dos ciclos combinados: “Inauguramos el primer ciclo combinado de la Planta Termoeléctrica del Sur en Yacuiba. Avanzamos para convertir a #Bolivia en el centro energético de #Sudamérica. El próximo mes entregaremos ciclos combinados en Cochabamba y Santa Cruz. Cumplimos el sueño de la Industrialización”.

A la termoeléctrica se sumaron la inauguración, el 9 de junio, de la Central Hidroeléctrica San José II, obra que demandó una inversión de $us 149 millones y que aporta 69 megavatios al Sistema Interconectado Nacional (SIN). Poco antes, el 17 de enero de 2018, se inauguró la Central Hidroeléctrica San José I, cuyo aporte es de 55 megavatios al SIN. Se ejecutarán los proyectos hidroeléctricos en Cochabamba: Banda Azul  (133,7 MW), Icona (101,6 MW), Ambrosia (84,9 MW) y Santa Bárbara (81,6 MW).

En breve se entregarán los proyectos de ciclos combinados de las plantas termoeléctricas de Warnes-Santa Cruz y Entre Ríos-Cochabamba, que elevarán la potencia de electricidad al SIN.

Bolivia, cuando cumpla 200 años de fundación, tendrá al 95% de la población con acceso a la electricidad y habrá un superávit de 3.000 MW. 

Aparte de la generación de energía a través de métodos tradicionales, el país trabaja en la obtención de energías alternativas por su política de protección de la Madre Tierra mediante mecanismos como el fotovoltaico, eólico, biomasa y geotérmico. En algunas semanas se inaugurará en Caracollo, Oruro, el parque solar que generará unos 100 MW. 

El Gobierno invierte $us 1.555 millones en la ejecución de 18 proyectos de generación de energías limpias, alternativas y renovables. Los proyectos que se ejecutan son El Sena, Eólico El Dorado, Eólico Warnes, Eólico San Julián I, Planta Piloto Geotérmica Laguna Colorada, Eólico La Ventolera y Eólico Warnes II, que están ubicados en los departamentos de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Oruro, Potosí y Tarija. 

Están pendientes de construcción las hidroeléctricas en Chepete y El Bala, en el norte de La Paz, que tienen una capacidad para generar 3.676 MW, la más grande del país. El proyecto demandará una inversión de al menos $us 6.000 millones.  

Con la construcción de diferentes proyectos energéticos el país se encamina a contar con un sistema eléctrico robusto y con reservas suficientes que le permitirán la exportación hacia países vecinos y el ingreso de recursos económicos.  

En ese contexto, es innegable que Bolivia avanza a pasos agigantados para hacer realidad el desafío de convertirse en el centro energético de Sudamérica y en un país industrializado, como parte de los objetivos de la Agenda del Bicentenario que fue elaborada por el pueblo y sus organizaciones sociales.

 

 

El país tiene un superávit de electricidad que se exportará a la Argentina y Brasil, lo que representará el ingreso de recursos económicos.