Pando: Carlos de Mesa siempre mostró simpatía por Gonzalo Sánchez de Lozada 

Anexo 27 del texto: Memoria Profesional presentada a la Universidad Católica San Pablo en 2003.
Foto: Captura de libro

 

ABI, CAMBIO

Desde que ejercía como periodista, Carlos de Mesa siempre mostró su tendencia y apoyo a Gonzalo Sánchez de Lozada y durante su campaña política para la vicepresidencia con el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), en 2002, utilizó al canal PAT para sus fines proselitistas, arrebatándole su independencia periodística.

Así lo afirma la periodista Amalia Pando en su Memoria Profesional presentada a la Universidad Católica San Pablo en 2003, en la cual habla sobre el surgimiento de la televisora que estuvo bajo el mando de De Mesa incluso después de ser Vicepresidente electo de Bolivia.

En febrero de 2002, De Mesa, por entonces director general y socio mayoritario de PAT, proclamó su candidatura para ser vicepresidente junto a Goni, decisión que no solo generó una crisis en el canal, sino también agudizó los conflictos internos de poder que estaban latentes en ese medio los años anteriores.

“12 años antes de su candidatura ya se percibía en el discurso de Carlos (de) Mesa una tendencia a favor del MNR y del jefe de ese partido, Gonzalo Sánchez de Lozada”, relata Pando.

Esta admiración por el prófugo de la justicia boliviana, acusado por la muerte de 67 bolivianos en octubre de 2003, también es admitida por De Mesa en su libro Presidencia sitiada. Memorias de mi gobierno, en el que relata su paso por el Palacio Quemado.

“El 22 de enero de 1986, el mismo día en que (Gonzalo Sánchez de Lozada) se posesionó como ministro de Planeamiento, después de siete años como diputado y senador del MNR, le hice una entrevista en mi programa de televisión De cerca por primera vez (fue mi invitado más asiduo al programa) y me fascinó, me parecía portador de un discurso distinto. Fresco, esa es la palabra obvia que no por repetida deja de ser real. Era otro estilo, otra personalidad, otro enfoque. Representaba la modernidad enfrentada a la esclerosis política, o por lo menos así me lo parecía”, escribió De Mesa.

Ahora, Carlos de Mesa, que se postula a la presidencia por la alianza Comunidad Ciudadana (CC), acusa al yerno de Goni, Mauricio Balcázar, de armar un complot en su contra por revelar que él recibió un pago de $us 1,2 millones para participar en los comicios de 2002 como acompañante de Sánchez de Lozada.

De Mesa no cumplió
Por otra parte, Pando, quien estaba a cargo de la unidad de prensa de PAT y fue despedida el 19 de julio de 2002, recuerda que pese a que De Mesa prometió alejarse de la dirección del canal y vender sus acciones, no cumplió. También revela que durante esos años el medio recibió apoyo económico por parte del MNR, lo que marcó el fin de su independencia periodística.

“En lo interno, las apariencias engañaban. Carlos (de) Mesa nunca había tenido la intención de alejarse de la empresa. Mientras hacía campaña proselitista, seguía en la Dirección General a través de Ximena Valdivia. Por su parte, Mario Espinoza no había dejado de conspirar para recuperar el poder en el Departamento de Prensa”, indica Pando en su obra.

“Después del retiro de Amalia Pando, PAT se convirtió en un canal oficialista, sin la más mínima posibilidad de crítica a la gestión de gobierno y cuya pauta informativa se elabora en la Vicepresidencia de la República (…) el posterior salto de Carlos (de) Mesa a la política y la subvención del MNR a la economía de PAT marcó el fin de la independencia de este proyecto”, prosiguió.

Por su parte, De Mesa, según su libro, relata otra versión de la historia. Señala que después de su ingreso al ámbito de la política, que fue criticado por los entonces socios de PAT, se debilitó la economía de la red y su imagen mediática ya que a lo largo de su gobierno procuró no darle ninguna preferencia publicitaria; no obstante, Pando afirma que desde 2002 el canal alcanzó un nuevo auge económico.

En julio de este año, el periodista Emilio Martínez publicó una investigación en la que muestra depósitos a la red PAT entre 2002 y 2003, en ese momento propiedad de Carlos de Mesa, por $us 831.454. Este hecho llevó a que la directora de la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF), Teresa Morales, anunciara una pesquisa para identificar la procedencia de estos recursos. La decisión le valió un proceso que le inició Ximena Valdivia.

“Precisamente, hace más de una década, PAT intentó ser la respuesta de un grupo de periodistas independientes al oligopolio privado de la palabra y la verdad. Fracasó. Fue absorbido y domesticado hasta convertirlo en defensor del actual gobierno (léase MNR). Queda por delante recoger esa experiencia y volver a empezar”, concluye Pando en su trabajo académico.