Morales: Los perritos saben todo, son muy inteligentes

El presidente Evo Morales junto a Ringo, en una reunión en la residencia presidencial.
Foto: Twitter

 

Redacción central / Cambio - Edición impresa
El presidente Evo Morales afirmó que su mascota, el perro Ringo, es muy inteligente y cariñoso, cualidades que asegura se pueden observar en la mayoría de los canes, de los que dijo “saben todo”.

“Ringo está acostumbrado (a la residencia), es el que hace el mejor protocolo en la residencia, siempre está ahí esperando a la llegada, aunque a la salida no me despide (porque salgo) a las cinco de la mañana, pero a la llegada siempre está a cualquier hora; anoche llegue a las 11, Ringo estaba parado en la puerta. Pero muy interesante (...) los perritos saben todo, son muy inteligentes, eso me he dado cuenta”, dijo el Presidente en conferencia de prensa ofrecida en La Casa Grande del Pueblo.

Agregó que su mascota, a la que adoptó el primer día del mes, “es tan inteligente; el perro es el amigo del hombre y ahí tratando de cómo ir con Ringo; el gran problema es que no estoy en la residencia, pero hay una buena atención, (está) acostumbrado, acompañando”.

La presencia de Ringo en las reuniones en la residencia presidencial es tan aceptada que inclusive en una ocasión ocupó el asiento que está usando el viceministro Alfredo Rada, y en medio de risas de los asistentes, lo reconocieron como “un viceministro más”, comentó Morales.

En el encuentro con los periodistas, el Jefe de Estado recordó un pasaje de su infancia, cuando un can, mascota de uno de los pastores de ovejas con los que compartía las labores de cuidado de animales, era en realidad el que cuidaba al ganado ovino e inclusive era el encargado de ir a comprar coca a la comunidad más cercana.

“Cuando no podía ir a comprar coca, al perro le amarraba la plata en un tari, y ‘¡anda a comprar coca!’, el perro se iba, bajaba a Japo, se sentaba donde vendían coca y la señora que vendía coca le sacaba del cuello del perro (el dinero), y de acuerdo a cuánta plata había, ese tanto de coca le amarraba, y media vuelta”, relató.