El Gobierno de Venezuela propone diálogo con respeto

El canciller del país bolivariano, Jorge Arreaza.
Foto: AVN

 

Prensa Latina/ Cambio - Edición impresa
El canciller venezolano, Jorge Arreaza, manifestó ayer que el proceso de diálogo con la oposición política se retomará si se garantizan los mecanismos para la paz, el respeto y la convivencia.

Al asistir a la jornada de recolección de firmas contra las medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos a Venezuela, precisó que el mecanismo de negociación con la derecha trajo como resultado la intensificación del bloqueo contra el pueblo por parte de Washington.

Lo que las conversaciones desarrolladas con la mediación del Gobierno de Noruega trajeron fue el bloqueo, el ataque, siguieron apelando a la conspiración, al golpe de Estado, y queremos una garantía para la paz, la convivencia entre todos, declaró Arreaza.

Reafirmó que el Gobierno no se retiró del proceso y que en los próximos días esperan retomarlo.

“El presidente Nicolás Maduro le puso una pausa, nosotros no nos retiramos del proceso de diálogo con la oposición, por supuesto que habrá contactos y seguramente lograremos restablecer ese diálogo con un mecanismo repensado, con una reflexión necesaria”, puntualizó.

En días pasados, el mandatario venezolano decidió suspender temporalmente las negociaciones en vista del respaldo de la oposición a la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump, que aprobó el congelamiento de los activos de la nación y sanciones contra quienes establezcan algún tipo de transacción con el Gobierno.

Conspiraciones 
El presidente Nicolás Maduro acusó al exmandatario colombiano Álvaro Uribe de organizar un plan para asesinarlo a él y a otros líderes de su gobierno con el apoyo de 32 mercenarios. 

“Es un plan para ingresar 32 mercenarios para intentar asesinarme a mí y a dirigentes de la revolución”, sostuvo el presidente Maduro desde el Palacio de Miraflores, en Caracas. 

Esta denuncia ocurre después de que se capturó a siete paramilitares colombianos en la frontera entre ambos países, a quienes se les incautó armas de fuego, municiones, vehículos y aparatos de comunicación.

No es la primera vez que el Jefe de Estado del país caribeño denuncia los planes conspirativos para atentar con su vida desde Colombia.

Anteriormente, en 2018, una detonación interrumpió de manera abrupta el acto con motivo del 81 aniversario de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). El anillo de seguridad del mandatario actuó rápidamente, aunque siete efectivos resultaron heridos y tres de ellos fueron afectados de gravedad.

El mandatario venezolano señaló que el intento de magnicidio contra él fue ordenado por el asesor de seguridad de la Casa Blanca, John Bolton, así como por el expresidente colombiano Juan Manuel Santos y el exdiputado venezolano Julio Borges. 

Cinco meses después, el ministro de Interior, Néstor Reverol, informó sobre la detención de un grupo de sicarios.