Yo estuve en el partido 10.000

 

Ricardo Bajo H.Columnista / Cambio Deportivo

Yo estuve en el partido 10.000

Introducción: nuestro fútbol es una tragicomedia. En el último capítulo hemos visto de palco el despido del técnico de la selección boliviana después de tres partidos oficiales. Otra vez las formas han llegado con falta de respeto, es la marca de la casa de una dirigencia que no siente ni conoce de fútbol (y de otras cosas que es peor). Para olvidar nuestro penoso lugar en el escenario sudamericano, el triste torneo liguero continúa y llega a una cifra elevada, 10.000 partidos (la cuenta la lleva Víctor Quispe, digno sucesor del recordado y querido Carriquiriborde, fumador empedernido). El lugar: El Alto. Los protagonistas: dos clubes de gran pasado, el CAR y la ‘Máquina Vieja’. Somos pocos (muy pocos) los periodistas deportivos que llegamos con asiduidad hasta Villa Ingenio (la mayoría de colegas lo mira por teve). Sin comentarios.

Nudo: el Always de ‘Baldi’ ha logrado paliar su gran déficit, puntuar lejos de territorio alteño. Lleva 4 de 9 unidades de visita en los tres últimos partidos, se aproxima a los punteros y sueña con una Sudamericana instalado cómodamente en esa octava posición de la tabla acumulada. El ‘Emperador’ coloca de nuevo línea de tres al fondo (Salinas, Enoumba y Copete) con dos carrileros (el siempre aclamado Puña y Árabe), un doble cinco (Adrián y Galindo de mixto), el juvenil Tomianovic de enganche y la dupla ofensiva (Ovejero y Monteiro). Destroyers no se mete atrás y con el veloz Perozo asusta un par de veces. La ineficacia del CAR va a dejar un pírrico 1-0 al descanso.

Desenlace: en la segunda parte llega otra goleada. Los centros medidos de Puña, las arrancadas de Árabe a pie cambiado por izquierda, los pases filtrados de Samuel Galindo (el hombre de la manija jugando más adelantado y no de cinco), el olfato goleador de Ovejero y las ganas de siempre de Carmelo Algarañaz ponen un set (6-0) que alegra a toda la parroquia ‘millonaria’. Always no tiene techo en El Alto. Y ya sabe como jugar de visitante.