El CEO incinera 126 fardos de mercadería de contrabando

Fotos: Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando.
Foto: Viceministerio Anticontrabando

 

Redacción Cambio/Edición Impresa

Efectivos del Comando Estratégico Operacional (CEO) incineraron ayer por la mañana 126 fardos con mercadería de contrabando que hallaron dentro de una zanja en el sector Los Toldos, al norte de  Pisiga, en la frontera con la República de Chile.

El viceministro de Lucha contra el Contrabando, Gonzalo Rodríguez, informó a Cambio que fueron los comunarios de dicha región —quienes están en contra de la actividad del contrabando— los que reportaron la existencia de los fardos.

“La mercadería estaba dentro del canal que fue cavado meses atrás por las Fuerzas Armadas y los pobladores de la zona fronteriza para evitar el paso de camiones”, detalló.

Las bolsas de yute (50 de color azul, 57 de tonalidad verde y 19 combinadas) tenían en su interior ropa nueva y usada que fue trasladada hasta ahí desde territorio chileno.

Nuevas estrategias 

El viceministro Rodríguez señaló que esta es una nueva estrategia implementada por los contrabandistas para tratar de burlar los controles de los efectivos militares en la frontera.

“Los camiones llegan desde Chile hasta el borde de las zanjas construidas, y los delincuentes empiezan a botar la mercadería para que desde ahí sea llevada a lomo de estibador hasta donde esperan camiones más pequeños, ya en nuestro territorio, para llevarla a distintas ciudades”, explicó.

La autoridad recordó que anteriormente los vehículos con contrabando de origen chileno ingresaban a Bolivia por las regiones de Huayllas, Laqueca, Bella Vista y Cariquima, y desde ahí pasaban a Bolivia por cualquiera de los 120 caminos de penetración que fueron detectados.

“Así pasaban a Bolivia, pero como vamos destrozando esos pasos y haciendo más efectivos los controles, buscan nuevas maneras y aplican otras estrategias, como el generar conflictos en un punto determinado a fin de que los efectivos vayan ahí, mientras grupos más grandes intentan pasar al país por otra región”, detalló.

Cavado de zanjas 
En febrero, los militares quemaron cerca de Pisiga cinco camiones con mercadería de contrabando y las organizaciones criminales, en venganza, reaccionaron de manera violenta al destrozar un puesto militar y un vehículo. Posteriormente hirieron a un uniformado.

“A partir de ese momento  se inició la excavación de una zanja de más de ocho kilómetros de longitud desde Pisiga hacia el norte para controlar y evitar que pasen más vehículos, y hacia el sur se hizo otro canal, rumbo al salar de Coipasa. Estas obras han originado que esos clanes modifiquen sus estrategias para seguir afectando la economía y producción nacional”, apuntó.