Víctor Hugo Andrada: Hace falta un buen formador

Andrada junto a su colega Gustavo Alfaro.
Foto: Cambio

 

La Paz / Reynaldo Gutiérrez

Para el técnico Víctor Hugo Andrada, el fútbol boliviano necesita un formador para mejorar y trabajar en las divisiones menores, que es primordial.

¿Cómo se da su vuelta para dirigir a un equipo boliviano?

Estaba dirigiendo al club Sportivo Desamparados de San Juan, en Argentina, donde estuve un año y tres meses, me estaba yendo bien, pero tuve que priorizar a la familia que está radicada en Potosí y volví.
Estaba esperando que salga algo y llegó lo de Guabirá.

¿Costó retornar?

No, cuando terminó mi contrato no se me hizo difícil volver a Bolivia porque tengo a mi esposa, mis hijos y nietos en Potosí.

¿Le sirvió dirigir afuera?

Fue positivo, porque no prioricé la plata sino el trabajo. Ir al fútbol argentino sabiendo que está mal fue un reto para saber si estaba capacitado para dirigir en un fútbol tan competitivo y me di cuenta cómo estaba.

En el tiempo que estuve allí dirigí a jugadores que pasaron por el fútbol boliviano, como David Díaz, Federico García, y eso me sirvió de mucho.

¿Qué cosas nuevas aprendió?

Uno nunca deja de aprender mientras vive, hay que aprovechar la tecnología para aprender nuevas cosas.

Tuve la posibilidad de hacer seguimientos a los equipos grandes de Argentina y el último trabajo lo hice siguiendo a San Martín, de la Primera.

La cosa no termina ahí, también leo libros y eso ayuda mucho. Me gustan los textos del ‘Cholo’ Simeone porque me siento identificado con su forma de trabajo, lo veo muy parecido a lo que hacemos.

¿Asistió a seminarios?

Sí, tuve la posibilidad de asistir a algunos. Una vez estuvimos en la cancha de River, donde me encontré con gente de Bolivia, entre ellos ‘Tucho’ Antelo, ‘Lucho’ Galarza, fui con mi preparador físico, Américo Castro.

También asistí a cursos que dictaron Menotti, Carlos Bilardo, Franco Navarro, el colombiano ‘El Pibe’ Valderrama, Pellegrini, Burruchaga, entre otros. En Santa Fe estaban Solari y Pizzi, de quienes se aprende mucho.

¿Cuánto influyen esas experiencias en el trabajo?

Mucho. Siempre digo que no hay edad para soñar. A pesar de mi edad sigo haciéndolo y aprendiendo más porque el día que digas que sabes todo, te equivocaste de camino.

Ojalá que todo lo que aprendí en el último tiempo pueda volcar a toda la gente que tenemos en Guabirá para desarrollar un buen trabajo.

¿En qué categoría dirigió?

En el fútbol argentino hay tres divisiones fuertes: Primera División, Nacional B y Federal A, yo dirigí en esta última categoría, en la que pude ver a la gente que viene, de dónde viene.

Yo siempre dirigí en primera división y bajar dos categorías no es fácil, pero me sirvió de mucho para aprender.

Estoy muchos años en Bolivia y entré a mi país como turista con pasaporte boliviano.

¿Cuánto cambió el fútbol boliviano estando fuera de él?

Se niveló un poco de abajo hacia arriba. Antes había mucha diferencia entre los equipos considerados ‘grandes’ con los llamados ‘chicos’; en cambio hoy no veo lo mismo, los equipos están más equilibrados.

Hoy veo muy bien a Wilstermann, con un equipo que juega hace dos años, que viene cambiando uno o dos fichas nada más y eso es para bien.

He notado también que hay más materia prima para trabajar y gente para formar.

¿Cómo está nuestro fútbol?

Vine a Bolivia en 1986 y desde esa vez se habla de las divisiones inferiores, de formar jugadores; han pasado tantos años y seguimos pensando lo mismo. Nada ha cambiado.

Para mí debía quedarse Eduardo Villegas al frente de la Selección boliviana.

A lo mejor a nadie le va a gustar lo que voy a decir, pero tenemos que tener un buen formador, como lo hicieron en su momento Venezuela, Perú y Ecuador; si no tenemos un formador y si no se empieza a trabajar en las divisiones inferiores de verdad, va a ser muy difícil igualar a las otras selecciones de Sudamérica, que están adelantadas.

Cuando vine, Bolivia estaba siete goles arriba de Venezuela; a tres goles de Perú; hoy ellos están mejor y nosotros seguimos estancados.

¿Hay gente capaz en Bolivia para cumplir ese rol?

Hay buenos captadores, pero no formadores. La formación empieza por la casa, después seguimos por la escuela y tercero llega el formador.
A mí me tocó estar en esa etapa, en las divisiones inferiores de la escuela de fútbol en Potosí, en la que encontramos a chicos con problemas en el colegio a quienes les pusimos maestra particular; tenían problemas en casa, el papá le pegaba a la mamá; entonces muchas veces tenemos que ser docentes más que nada. Hay que buscar esa gente o mandarla afuera para que se capacite.

¿Cómo ve a la Selección?

Como dije, había que dejarlo trabajar a Eduardo, quien para mí, junto con el ‘Loco’ Soria, son los mejores técnicos del país, porque hicieron cosas importantes, hay que ser realistas.

Tenemos que mentalizarnos en no ir a participar, sino a competir; estamos capacitados para eso, pero hay que trabajar en todos los departamentos con un entrenador para empezar a buscar talentos y encontrar a chicos como Ramiro Vaca, en The Strongest; o Henry Vaca, que se fue a la ‘U’ de Perú.

A muchos jugadores que estuvieron en la última Selección y de los cuales solamente están jugando unos cuantos, hay que darles continuidad, trabajarlos para que mañana estén más arriba.

Con lo que tenemos, ¿llegamos al Mundial Catar 2022?

No hay que dejar de soñar y hay que olvidarse de las redes sociales, le hace mal al fútbol, a la sociedad, al país, porque nos guiamos mucho por este medio; lo que hay que hacer es apoyar, ayudar y darle continuidad a un proceso.

Si no llegamos a Catar 2022, podemos poner cimientos para ir al Mundial 2026 y para eso tenemos que trabajar con un equipo paralelo a la Selección que jugará las eliminatorias venideras, con chicos de 17, 18, 19 y 20 años, hay que prepararlos para mañana e ilusionarlos con que podemos estar en otra copa del mundo.

¿Cuál es el objetivo que tiene con Guabirá?

Primero era ganar el primer partido, lo logramos, y el siguiente es clasificar a un torneo internacional.

Hay buena materia prima, buenos jugadores, con un promedio de edad de 22 años, es algo que me seduce mucho porque son muy rápidos y han sido figuras en varios cotejos, caso de Hoyos, Chajtur, Lovera, más la experiencia de Mojica, Aguirre, podemos alcanzar la meta.

Cuéntenos una anécdota...

Cuando jugaba en Gimnasia y Esgrima de La Plata tuvimos que enfrentar a Colón y al día siguiente teníamos que bautizar a mi hijo Maxi, el padrino jugaba en Colón, lo miraba, quería saludarlo, no me tiraba bola, me sorprendió, en un momento chocamos y se me arrimó al lado y dijo: “Esta noche voy a tu casa, te abrazo y te beso, pero ahora te mato”.

Ese mensaje me quedó grabado y se los cuento a los jugadores, en la cancha somos enemigos, después buenos amigos.

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Perfil

Víctor Hugo Andrada Canalis, exfutbolista y entrenador argentino naturalizado boliviano (59 años). Es el actual técnico de Guabirá, de Montero.