Nuestro fútbol está de cabeza

Eduardo Villegas, extécnico de la Selección.
Foto: Cambio

 

La Paz / Gustavo Cortez

Nuestro fútbol es pintoresco. A Eduardo Villegas lo despiden de la Selección y él no quiere irse, pide una nueva oportunidad. En la Federación lidera la lista de candidatos César Farías, al que la gente le bajó el pulgar cuando empezó a patear y golpear dirigentes. Y ahora se suma el pedido de Robert Blanco, de jugar regionalizado el torneo 2020 para que los clubes cruceños —sumidos en crisis de resultados— agarren un título o premios internacionales.

Lo de Villegas suena patético. Está como el novio rechazado. Cree que ella en el fondo todavía lo quiere y le pide una opción más. No se convence el DT que la dirigencia lo echó por sus equivocaciones y la mala campaña de la Verde en la Copa América Brasil 2019. No hay vuelta en esa decisión. Alguien tiene que decirle eso, así le duela.

Lo extraño es que Villegas ni se ruboriza al pedirle a César Salinas volver a su trabajo y retomar el proceso con miras al Mundial Catar 2022. Realmente tiene malos asesores el DT valluno.

Otra pinturita. Farías era el elegido antes de Villegas, pero su carácter belicoso despertó antipatías en la gente. Todos empezaron a rechazarlo (igual que a Mauricio Soria antes que él) y en las redes sociales le dijeron no.

Y como la dirigencia de la Federación se deja llevar por lo que dice la gente —y no por un análisis futbolístico, como debería ser—, lo descartó y eligió a Villegas, quien entonces era el preferido en las encuestas y sondeos de prensa.

El ‘golpeador’ es ahora el preferido. Ya se habló con él, los detalles están definidos y solo resta la firma. El enfado de la gente ya bajó de tono gracias al paso del tiempo y los deslices de Villegas, así que el camino de retorno de Farías a la Verde quedó llano.

Claro, ahora le harán firmar un contrato con cláusulas de buen comportamiento para que no tenga problemas, especialmente con la gente de fútbol que está en el medio.

Lo que sí queda en cuestión es si con Farías la Selección puede jugar mejor y ser sólida, de local y visitante, y si llevará a Bolivia a Catar. Villegas nos decepcionó rápido. El nuevo técnico tendría que convencer con su trabajo.

Y lo que dice el señor Blanco revela el pedido a gritos de los clubes cruceños de jugar un torneo regionalizado desde 2020. Por ellos, mejor si están todos (son seis) en un grupo, así no salen de Santa Cruz y no se incomodan de ir a ciudades altas.

Los clubes de esa región están en crisis, no el fútbol cruceño, porque Bolivia está lleno de futbolistas de ese departamento y los equipos del occidente y del valle brillan con ellos en sus filas.

Sería bueno que esos clubes hagan un mea culpa, reencaminen su rol y vuelvan a ser protagonistas (hace falta ese balance en el fútbol nacional) en lugar de buscar “soluciones” que solo fomentarán el deficiente y equivocado trabajo dirigencial que hay.