UNODC: La reducción del 6% de cultivos de coca es buena señal

Un grupo de militares durante las labores de erradicación de cocales ilegales.
Foto: Archivo

 

Redacción central / Cambio - Edición impresa
El representante de la UNODC en Bolivia, Thierry Rostan, calificó de “buena señal” la disminución de 6% en la superficie de cultivos de coca en el país, puesto que en 2017 fueron reportadas 24.500 hectáreas, mientras que en 2018 se registraron 23.100.

“Es una buena señal que en 2018 se reporte una reducción de la superficie en 6% (1.400 hectáreas), aunque se mantiene la producción por encima de la Ley 906 (22 mil). Es preciso expresar una preocupación por el incremento de cultivos registrados en el norte de La Paz, por ello recomendamos al Gobierno mantener los esfuerzos para la reducción en todo el territorio nacional”, indicó en la presentación del Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca, realizado ayer en la Cancillería.

En los Yungas de La Paz está el 65% de la superficie total de cultivos de coca a nivel nacional y ahí se registró una disminución de 885 hectáreas, toda vez que en 2017 había 15.900 mientras que en 2018 fueron reportadas 15.015. Este hecho representa un decremento del 6%.

El 34% de la producción corresponde al trópico de Cochabamba y en dicha región hubo una disminución de 613 hectáreas. De 8.400 a 7.787, lo que establece un decremento del 7%.

En el norte de La Paz se reportó un crecimiento de 126 hectáreas (57%), puesto que de 220 aumentaron a 346.

Hallazgos
Entre 2008 y 2010 se registró una tendencia ascendente de la superficie cultivada con coca que llegó hasta 31 mil hectáreas; de 2011 a 2015 hubo una reducción hasta 20.200, y entre 2016 y 2017 aumentaron los cultivos a 24.500, mientras que en 2018 el total fue de 23.100.

Cultivos por región
La reducción más alta en los Yungas fue en la provincia Sud Yungas con 918 hectáreas disminuidas, lo que dejó un total de 9.774 hectáreas de cultivos.

A nivel municipal, el mayor decremento fue en La Asunta porque se identificaron 5.681 hectáreas en 2018, en tanto que en 2017 eran 6.647.

En el trópico de Cochabamba redujeron 615 hectáreas, de 8.402 en 2017 a 7.787 en 2018. En la provincia Ichilo (Santa Cruz) se registró una disminución de 38 hectáreas, de 138 en 2017 a 100 en 2018, mientras que en Moxos (Beni) la producción de coca tuvo un decremento de 13 a 10 hectáreas.

De las 22 áreas protegidas a nivel nacional, seis están afectadas por cultivos de coca. Se identificó una superficie total de 224, 29 menos que en 2017.

Racionalización y erradicación
Entre 2017 y 2018, la racionalización y erradicación se incrementó en 54%. De 7.237 hectáreas se aumentó a 11.174, lo que establece una reducción del 6% en los cultivos de coca a nivel nacional.

En 2018, en el trópico de Cochabamba fueron erradicadas o racionalizadas 6.833 hectáreas, que representa el 61% del total. En los Yungas fueron destruidas 2.664 (24%), mientras que en Santa Cruz y Beni la erradicación fue de 1.677 hectáreas, es decir, el 15% del total.

Comercialización
Datos de la Dirección General de Comercialización e Industrialización de la Hoja de Coca (Digcoin) señalan que en 2018 se comercializó 24.178 toneladas métricas en los mercados autorizados, en el de Villa Fátima (La Paz) 21.722 toneladas, que representa el 90%, y 2.456 toneladas métricas, equivalentes al 10% restante, en el mercado de Sacaba.

“Entre el 28 y 42% restante se comercializó en mercados no autorizados y para otros propósitos”, detalló Rostan.

El 37% de la coca se comercializó en Santa Cruz, en Cochabamba y Tarija 15% en cada región, 11% en Potosí y 9% en Oruro.

Entre 2017 y 2018, el precio nominal promedio en los mercados autorizados aumentó en 33%, de $us 9,4 a $us 12,5 por kilo. El precio de la hoja de coca en Villa Fátima subió de $us 9,6 a $us 12,8 el kilo, mientras que en Sacaba se elevó de $us 7,4 a $us 9,5.

Recomendaciones
Rostan brindó algunas sugerencias para mejorar el control de los cultivos de coca.

Pidió concluir la delimitación geográfica de zonas autorizadas para la producción y así evitar su expansión.

Asimismo, solicitó el incremento de las medidas de control para evitar cultivos en zonas no autorizadas. Fortalecer más los procesos de racionalización y erradicación, control social y mitigación de impactos, mediante la promoción del desarrollo integral en zonas productoras a fin de evitar que los cultivos se expandan a otras regiones.

 

El Presidente valoró el informe de la UNODC

El presidente Evo Morales valoró los datos de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por su sigla en inglés) y sugirió realizar también una evaluación de los países donde se consumen drogas, puesto que “el origen del narcotráfico sigue siendo el mercado”.

“Las semanas pasadas, el Departamento de Estado de Estados Unidos dio su informe reconociendo que en Bolivia se ha reducido, pero nos descertifica al país que tiene la más poca plantación de coca y al país que tiene más cultivos de coca (Colombia) se certifica, ¿cómo se entiende eso? Habría que ser el país más productor de coca para ser certificado por el Departamento de Estado de Estados Unidos”, manifestó.

La primera autoridad del país remarcó los logros del modelo boliviano con corresponsabilidad compartida en la lucha antidrogas y que es reconocido internacionalmente; por ello saludó el acompañamiento de la Unión Europea, la comprensión de los movimientos sociales y el esfuerzo de las Fuerzas Armadas y la Policía para erradicar los cultivos excedentarios.

“No, no puede haber libre cultivo de coca, pero tampoco puede haber cero de coca”, dijo.

Destacó también un estudio de la Universidad de Harvard de Estados Unidos, en el que se recomendó a las personas que viven en los Andes no solamente masticar coca, sino comer. 

“Me sorprende que las universidades de Europa no solo industrialicen la coca, sino que también brinden informes científicos para valorar sus cualidades”, destacó.

Afirmó que uno de los problemas de Bolivia es que es un país tránsito para el trasiego de drogas, aunque esto cambiará con la radarización.