Donald Trump reconoce el daño de la guerra comercial con China

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El Presidente de EEUU junto a su homólogo chino.

 

Sputnik

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, admitió por fin que la política comercial de Estados Unidos contra China está causando daño económico a los estadounidenses. Antes de la reunión con el presidente rumano en el Despacho Oval, Trump dijo ante la prensa que EEUU escapará a la recesión solo si la Reserva Federal hace bien su trabajo, es decir, si baja las tasas —tipos— de interés.

Trump subrayó en repetidas ocasiones que China es la que está más interesada en concluir un acuerdo, porque es el gigante asiático el que soporta el peso de la guerra comercial. Y a Estados Unidos, supuestamente, no le importa en absoluto, ya que recauda miles de millones de dólares en aranceles de los productos chinos. En realidad, cada incremento arancelario iniciado por Trump lleva inmediatamente aparejada una caída de los mercados bursátiles.

La última vez que Trump anunció la introducción de un arancel del 10% sobre los productos chinos por valor de 300.000 millones de dólares, los índices bursátiles de EEUU cayeron más del 3%, la peor cifra desde principios de año. La producción industrial estadounidense estuvo disminuyendo casi todos los meses de este año, excepto abril y mayo. Como resultado, la capacidad de producción está cargada solo en un 77,5%. La confianza del consumidor, según los cálculos de la Universidad de Michigan, cayó a su nivel más bajo desde enero.

Expansión 
El hecho de que Trump decidiera posponer hasta diciembre la introducción de los nuevos aranceles del 10%, que había prometido introducir en septiembre, significa que el mandatario se percató de las consecuencias reales de una política comercial agresiva hacia China.

Trump negó ante la prensa que EEUU fuera a caer en una recesión completa, arguyendo que no había riesgo y que la economía prosperaría, pero solo si la Reserva Federal hacía bien su trabajo. Para estimular el crecimiento, los tipos de interés deberían reducirse al menos en un punto porcentual. También hace falta bajar los impuestos.

Las medidas de expansión cuantitativa y fiscal suelen aplicarse cuando la amenaza de crisis se hace muy real. China, por ejemplo, experimentó una desaceleración del crecimiento económico y también adoptó una serie de medidas fiscales. Sin embargo, aún no redujo las tasas de interés. Una estimulación de esta naturaleza es siempre una inyección de adrenalina en el corazón de la economía que ayuda, pero durante un período breve.

No será posible evitar una recesión cuando se complete el próximo ciclo económico. Más aún si se tiene en cuenta la política económica exterior de la administración Trump, le dijo a Sputnik un experto del Instituto de Economía Mundial de la Academia China de Relaciones Internacionales Modernas, Chen Fengying.

Ciclo económico
“No creo que haya mucho espacio para los recortes de las tasas de interés, pero algo de espacio sí hay, ya que ahora el tipo de interés de la Reserva Federal es del 2-2, 25%. La pregunta, no obstante, es cómo usar esta reducción”, agregó Chen Fengying.

A su juicio, lo que puede pasar es que la Reserva Federal reduzca las tasas y la Casa Blanca introduzca aranceles sobre los productos chinos por valor de 300.000 millones simultáneamente, porque existe una falta de coordinación de la política de diferentes instituciones.

“Si Estados Unidos sigue el curso actual, eventualmente caerá en recesión, porque el ciclo económico está llegando a su fin. Y medidas como la reducción de los tipos y los impuestos pueden aplazar este momento, pero, en general, no alterarán el proceso de declive económico”, expresó Chen.

Trump le reprochó repetidamente a la Reserva Federal la subida de las tasas de interés. En su opinión, la falta de expansión cuantitativa frena el crecimiento de la economía estadounidense. Continúa insistiendo en que la clave para el crecimiento exitoso de la economía de Estados Unidos es una mayor relajación de la política monetaria.

China anunció que se ve obligada a tomar medidas de respuesta tras la decisión de EEUU de imponer nuevos aranceles a las exportaciones chinos, según una declaración del comité de tarifas del Consejo de Estado.

Subraya que “esta decisión de EEUU es una grave violación del consenso logrado por los líderes de los dos países en Argentina y Osaka” y “una desviación de la resolución del problema a través de las consultas”.

El pasado 1 de agosto, el Gobierno de Estados Unidos anunció un incremento del 10% de los aranceles a las importaciones de China por un valor de aproximadamente 300.000 millones de dólares.