El oportunismo de la oposición

 

Los opositores y los oportunistas de siempre hacen un uso político/electoral del incendio en la Chiquitania para atacar al Gobierno y poner en entredicho su decisión para enfrentar estos eventos que suceden debido a factores como la sequía, la falta de lluvias o la intervención de la mano del hombre.

Los ataques opositores se realizan a través de varios frentes. El primero fue la difusión de fake news (noticias faltas) a través de las redes sociales, que se inundaron de textos y fotografías de animales que supuestamente murieron calcinados al intentar escapar del fuego en el oriente boliviano. Después de una investigación, se descubrió que las fotos de caballos, conejos, ciervos y otros ocurrieron en otras partes del mundo.

Segundo: otra de las mentiras difundidas por la oposición es que el Gobierno promulgó un decreto supremo a través del cual se autorizó la quema controlada con el objetivo de expandir la frontera agrícola. Este hecho apunta con el dedo acusador al presidente Evo Morales como el culpable de la quema desconcontrolada. Nada más falso y mentiroso.   

El Decreto Supremo 26075, firmado en 2001 por el entonces presidente Jorge Tuto Quiroga, estableció las quemas, cuyo artículo 5 señala: “En el Departamento de Santa Cruz de la Sierra, se permite el desmonte en tierras privadas sujeto a la aprobación del Plan de Ordenamiento Predial por parte de la Superintendencia Agraria, en conformidad al Artículo 5 del presente Decreto Supremo, y al Plan de Desmonte aprobado por la Superintendencia Forestal. En este departamento, se permiten las quemas de acuerdo al Reglamento Especial de Desmonte y Quemas Controladas, R. M.131/97 de 9/07/97, en las áreas clasificadas por el PLUS que así lo permitan.”

La población es testigo de la férrea voluntad del Gobierno, que movilizó a efectivos de la Policía, Fuerzas Armadas, Bomberos, médicos, veterinarios y voluntarios para combatir los incendios que se presentan en el departamento de Santa Cruz. También entregó, a través de varias instancias, toneladas de ayuda humanitaria, medicamentos, y comprometió la reconstrucción de viviendas para todos los afectados.

El Gobierno creó el Gabinete de Emergencia Ambiental, que está conformado por los ministerios de la Presidencia, de Gobierno, Medio Ambiente y Agua, de Desarrollo Rural y Tierras, y Salud; y la contratación de los servicios de un avión SuperTanker, cuyo trabajo comenzó ayer con la descarga de unos 75 mil litros de agua sobre la serranía “Ipia Pesoe” de la región de Taperas, distante a 322 kilómetros de la ciudad de Santa Cruz.

Morales, a través de un tuit en las redes sociales, agradeció la sacrificada labor de quienes luchan contra el fuego y atienden a la población: “Los bolivianos tenemos una voluntad inquebrantable. Dejamos de lado cualquier diferencia para luchar unidos por nuestra Chiquitania. Agradecemos a nuestros hermanos policías, bomberos, efectivos de las FFAA, médicos y voluntarios que trabajan sin descanso en la zona afectada”. 

Como parte de las acciones, Morales pidió a las naciones que integran la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) convocar a una reunión de urgencia con el objetivo de abordar el futuro de la Amazonia y la biodiversidad.

 Los incendios forestales dejaron, según un recuento de daños, un saldo de 774.711 hectáreas afectadas en 35 comunidades de 11 municipios de la Chiquitania; también se contabilizaron ocho familias damnificadas que perdieron sus viviendas y 1.817 personas afectadas por el fuego.

El Gobierno está empeñado en sofocar el fuego en la Chiquitania porque una de sus políticas innegociables y firmes es la defensa y cuidado de la Madre Tierra, lejos del oportunismo coyuntural de los opositores que quieren sacar algún rédito electoral, lejos de la irresponsabilidad de quienes solo piensan en ganar votos y lejos de la incoherencia de quienes hacen circular noticias falsas para dañar la imagen del Jefe de Estado.

 

Morales pidió a las naciones que integran la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica convocar a una reunión de urgencia.