La Paz acoge XX Reunión del Programa Memoria del Mundo de la Unesco

Expertos de todo el orbe en la última cita que tuvo lugar en Panamá, en 2013.
Foto: Unesco

 

Redacción central / Cambio - Edición impresa

Bolivia será sede de la XX Reunión del Comité Regional de América Latina y el Caribe del Programa Memoria del Mundo de la Unesco-Mowlac y la Conferencia Regional sobre el Programa Memoria del Mundo, informó ayer el historiador Luis Oporto. 

El encuentro —planificado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y la Vicepresidencia del Estado—se realizará el 11, 12 y 13 de septiembre en La Paz.  

Al evento internacional acudirán 37 expertos en temas de  conservación, difusión y acceso a documentos patrimoniales con el objetivo de analizar la situación actual del Programa Memoria del Mundo, a partir de la Carta de París que propuso definir nuevas estrategias para fortalecer el más importante programa de la Unesco para preservar la memoria mundial.

Los expertos integran el Comité Regional de América Latina y el Caribe, así como el Comité Asia Pacífico del Programa Memoria del Mundo de la Unesco, a los que se suman los responsables de los Comités Nacionales de Memoria del Mundo en la región.

Según Oporto, los especialistas proceden de 25 países, entre ellos Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Cuba, Ecuador,  Irán, Jamaica, Japón, México, Panamá, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

“En la oportunidad, los expertos visitarán importantes archivos, bibliotecas y museos de la ciudad de La Paz, y tendrán la oportunidad de realizar un recorrido cultural por las líneas del teleférico”, informó el historiador.  

El programa Memoria del Mundo  fue creado en 1992 con el propósito de identificar y preservar el patrimonio documental del mundo como símbolo de la memoria colectiva de la humanidad, que refleja la diversidad de los pueblos, las culturas y los idiomas.

Este programa considera que el patrimonio documental “pertenece a todos y por ello debe ser plenamente preservado, protegido y accesible en forma permanente” ante amenazas como el saqueo y la dispersión, el comercio ilícito, la destrucción, así como la frágil particularidad de su soporte, la obsolescencia del almacenamiento y la falta de financiamiento.