Chilenos recuerdan 46 años del golpe de Augusto Pinochet

Varios chilenos marchan portando las fotografías de los desaparecidos durante la dictadura.
Foto: AFP

 

Agencias / Cambio - Edición impresa
Hoy se cumplen 46 años de una de las dictaduras más atroces que formó parte de la denominada Operación Cóndor, que se extendió por Chile, Brasil, Argentina, Paraguay, Bolivia y Uruguay, apoyada por Estados Unidos.

Miles de personas participaron en una marcha hacia el Cementerio General de Santiago para rendir homenaje a las víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet, antes de que se cumplan 46 años del golpe de Estado que el 11 de septiembre de 1973 derrocó a Salvador Allende, según informa EFE.

El acto, convocado por organizaciones sociales y a favor de los derechos humanos, se lleva a cabo cada año el fin de semana previo a la conmemoración del derrocamiento del presidente socialista y habitualmente hay enfrentamientos violentos entre grupos de manifestantes y la Policía.

Este año no fue una excepción y los incidentes se concentraron en la parte final de la marcha, cuando la columna de manifestantes llegó al Cementerio General, en el barrio santiaguino de Recoleta, aunque fueron menos intensos que en ocasiones anteriores.

Grupos aislados de encapuchados lanzaron cócteles molotov a los agentes antidisturbios de Carabineros, que respondieron con gases lacrimógenos y chorros de agua y detuvieron al menos a una decena de personas.

El desfile, que en términos generales transcurrió en un ambiente pacífico y tranquilo, estuvo controlado en todo momento por un amplio contingente policial. La columna de manifestantes inició su recorrido en la plaza Los Héroes y luego pasó frente al Palacio de La Moneda, que fue bombardeado el 11 de septiembre de 1973, para enfilar el rumbo hacia el Cementerio General.

Muchos de los asistentes portaban fotos con los rostros de los miles de detenidos desaparecidos que dejó el régimen de Pinochet, que se prolongó hasta 1990.

En otras pancartas se podían leer lemas como “¿Dónde están?”, “Yo no olvido, exijo justicia” y “La impunidad de ayer es la causa de las injusticias de hoy”, así como otros relacionados con la búsqueda de verdad y justicia.

El alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, participó en el primer tramo de la movilización y resaltó la importancia de combatir el “negacionismo” de la dictadura. “Para que no haya olvido y para seguir luchando por verdad y justicia en un país donde estamos acostumbrados a normalizar el olvido y la impunidad y donde tenemos que seguir construyendo un país de verdad honesto y transparente”, sostuvo el edil, militante del Partido Comunista (PC).

Bolsonaro sobre Pinochet
La figura de Pinochet ha cobrado un inesperado protagonismo esta semana debido a las polémicas declaraciones del presidente brasileño, el ultraderechista Jair Bolsonaro, que elogió la dictadura chilena en un duro ataque verbal hacia la exgobernante Michelle Bachelet, actual Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

“Señora Michelle Bachelet: si no fuera por el personal de Pinochet, que derrotó a la izquierda en 1973, entre ellos a su padre, hoy Chile sería una Cuba”, dijo Bolsonaro en respuesta a un informe de Naciones Unidas crítico con la situación de los derechos humanos y la violencia policial en Brasil.

Las palabras de Bolsonaro pusieron en aprietos al gobierno de Sebastián Piñera, que mantiene una relación cordial y cierta sintonía política con su colega brasileño, pero que se vio obligado a expresar en público su desacuerdo.

Piñera manifestó que no comparte “en absoluto” la referencia hecha por Bolsonaro respecto a Bachelet, “especialmente en un tema tan doloroso como la muerte de su padre”, un general de la Fuerza Aérea que se opuso al golpe de Estado y que murió en una cárcel de Santiago en 1974, debilitado por las torturas que sufría periódicamente. Evitó condenar la alusión y su reacción fue criticada por la oposición.

Sin conmemoraciones
Prensa Latina señala que el Gobierno de Chile no tiene previsto ningún tipo de actos en conmemoración por el 46 aniversario del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, informaron fuentes oficiales.

La ministra portavoz, Cecilia Pérez, informó que “como Gobierno, nosotros no tenemos contemplada ninguna ceremonia particular, pero sí, y sin duda, es un día para reflexionar”.

También dijo que “debemos reflexionar personalmente lo importante que es cuidar la democracia, cuidar el diálogo republicano, lo importante que es cuidar el respeto”. “Podemos tener legítimas diferencias y las podemos manifestar con pasión, con convicción, pero siempre cuidando y mirando hacia el pasado la importancia de la democracia”, añadió.

 

Un boliviano figuró entre los buscados

Un informe del periódico La Razón recuerda que el boliviano Luis Fernando Jiménez Pereira figuró en la lista de las 250 personas “buscadas” por la dictadura de Augusto Pinochet, que el Ejército divulgó de manera reservada para que sus centros de inteligencia y la propia Cancillería los hallaran, según los documentos desclasificados por la Cancillería de Chile.

Su nombre es el 141 y estuvo inscrito en la lista del “personal buscado”, en específico en la Guarnición de Talagante, que el Comando de Área Jurisdiccional de Seguridad Interior (CAJSI) correspondiente a la Segunda División del Ejército publicó el 20 de enero de 1974, cuatro meses después del golpe militar ejecutado contra el socialista Salvador Allende.

“Adjunto remito a US. (Ud.), relación elaborada por el Depto. II. CAJSI.II.D.E., sobre personas más buscadas en la Zona Jurisdiccional”, escribió el Jefe del Estado Mayor de esa repartición militar, el coronel Orlando Ibáñez.

Desde el CAJSI, bajo las órdenes del comandante en jefe del Ejército, general Pinochet, se ordenaron y dirigieron las operaciones militares en Santiago que resultaron, entre el 11 de septiembre y el 31 de diciembre de 1973, en 785 muertos cuyos casos cayeron bajo la jurisdicción de las fiscalías militares, señala el portal Archivos de Chile.

El dato sobre Jiménez surge en medio de la divulgación de parte de los documentos que la Cancillería chilena posee y que está referida a las violaciones de los derechos humanos.

 

Presidente de Brasil y su hijo destacan el papel que jugaron las dictaduras

La Orden de Abogados de Brasil (OAB) repudió las declaraciones del hijo del presidente Jair Bolsonaro, el concejal Carlos Bolsonaro, quien dijo  que los cambios en el país no se alcanzan hoy por la vía democrática, en alusión a la dictadura, señala Prensa Latina

“No hay forma de aceptar una familia de dictadores”, afirmó el presidente de la OAB, Felipe Santa Cruz, al reaccionar a las declaraciones del regidor.

Por la vía democrática en Brasil no ocurrirá la transformación que se quiere con la velocidad que esperamos, afirmó Carlos Bolsonaro, asesor de su padre, quien la semana pasada también hizo una reivindicación de la dictadura de Augusto Pinochet en Chile (1973-1990).

Ante las desatinadas declaraciones del clan Bolsonaro, Santa Cruz insistió en que “es hora de que los demócratas de Brasil lo detengan. Suficiente”.

El político de extrema derecha atacó en julio al titular de la OAB y comentó que “si quería” podía explicar cómo “su padre desapareció durante el período militar”. 

Felipe es hijo de Fernando, asesinado por las Fuerzas Armadas en 1974, como lo certifican un documento secreto de Aeronáutica y otros informes militares.

Sin embargo, Bolsonaro manifestó que Fernando fue ejecutado por un grupo armado de izquierda y no por los militares, y que si su hijo deseaba saber lo que le pasó “yo se lo cuento”.

Por la opinión de Carlos Bolsonaro, el Partido de la Socialdemocracia Brasileña también señaló que “la democracia es la única opción posible (..) fue por la vía democrática que Bolsonaro fue electo” en los comicios de octubre de 2018.

Mientras que la diputada Tabata Amaral, del Partido Democrático Trabalhista, rechazó las afirmaciones del concejal y remarcó que “la democracia es el único camino en una sociedad justa, libre e inclusiva”.

El expresidente de Brasil  Luiz Inácio Lula da Silva criticó duramente al actual mandatario Jair Bolsonaro, por las declaraciones en las que atacó a la chilena Michelle Bachelet, y alabara a la dictadura militar de Augusto Pinochet.

“Bolsonaro no se cansa de vomitar ignorancia y avergonzar a Brasil ante el mundo. Mi solidaridad a la (ex)presidenta Michelle Bachelet y al pueblo chileno, que hoy vieron la memoria de sus muertos y desaparecidos violentada por este señor”, escribió Lula.