El plan escalonado, Chiquitania y elecciones

 

Emilio Rodas Panique

La primera intención fue culpar al Gobierno por los incendios. Utilizaron el DS 3973 como el primer argumento para decir que arde la Chiquitania, pero se demostró y quedó en evidencia que este DS solo modificó el artículo 5 del DS 26075 de 2001, ampliando la cobertura al departamento del Beni. Si este DS fuera la razón, la Chiquitania estuviera ardiendo desde 2001, y el departamento del Beni desde julio de 2019, ambas situaciones no son reales.

El segundo intento fue acusar a la política comunitaria de distribución de la tierra fiscal, la presencia de comunidades campesinas en la Chiquitania es la culpable del fuego se afirmó. Con mapas satelitales se demostró que de los más de 8.000 focos de calor presentados en los momentos más críticos, solo el 7% se encuentra originado en comunidades. Aquí no era la intención encontrar a los responsables de los incendios, sino poner en cuestión si la tierra fiscal debe ir a manos de las comunidades. También se les cayó. 

La tercera ola vino al cuestionar si se había reaccionado oportuna y suficientemente, la cantidad de efectivos asignados desde los primeros momentos del problema, los recursos puestos a disposición, la capacidad tecnológica propia y contratada, el reconocimiento internacional a los esfuerzos del Gobierno, el respaldo de las comunidades a la acción estatal desbaratan la estrategia y ponen en evidencia que hay una intencionalidad política detrás del discurso cuestionador. 

La prolongada y nivel extremo de sequía en la región, sumado a los vientos más veloces de los últimos años, han prolongado la crisis, esto lejos de comprometer en los esfuerzos a todos ha servido para que los activistas políticos pongan su esfuerzo en negar las capacidades nacionales y lanzar un SOS internacional, está claro que buscan que el Estado boliviano se rinda y piden intervención internacional, su alma de limosneros los pone en evidencia. A ningún país u organismo amigo se le ha rechazado la ayuda, el que ha querido cooperar ha encontrado las puertas abiertas, pero no pondremos nuestro destino a expensas de la cooperación, seguiremos como sociedad y gobierno boliviano esforzándonos como hasta hoy para superar esta situación. 

Está clarísimo que el incendio provoca diferentes reacciones, por un lado quienes asumen el problema en sus manos e intentan por todos los medios aplacar el fuego: policía, Fuerzas Armadas, voluntarios, gobierno en sus diferentes niveles, y quienes encuentran en la tragedia una oportunidad de ganar unos puntitos en la carrera electoral, esto es ruin, cobarde, hacer cálculos políticos cuando el fuego acecha algunas comunidades refleja la calidad humana de algunos líderes políticos, se han encontrado elementos incendiando el bosque, seguramente para prolongar el desastre y mantener distraídos a los masistas. Nosotros sabemos que el pueblo es más inteligente que ellos, su cobardía no los llevará a Palacio, los pondrá donde les corresponde, en el depósito final de las vergüenzas políticas, de donde jamás debieron salir.