Una obra, una fiesta

Foto: Melina Valencia Achá
El jefe de la Delegación de la Unión Europea, Timothy Torlot, durante su discurso en Munaypata.

Melina Valencia Achá

Un acto especial donde toda la comunidad asiste, abundante comida, guirnaldas, mixtura, petardos, cuetillos y una banda de música, entre otros, son las peculiares características de una fiesta cuando se entrega una obra en Bolivia. Puede ser de poca o mucha inversión o solamente una refacción, pero si ésta fue el logro donde todos participaron, es digno de festejar.

En los últimos 10 años, en que gobierna el presidente Evo Morales, casi todos los días se entrega o inaugura una obra, en algunas ocasiones hasta cuatro, principalmente cuando llegan aniversarios departamentales o municipales. Sin embargo, el tiempo no le alcanza para asistir a todos los actos “por las miles de obras en toda Bolivia”, cita el Jefe de Estado en uno de sus discursos.

Por esa razón, en algunas ocasiones son autoridades municipales, departamentales, del Ejecutivo, los que se encargan de asistir a la fiesta, es el caso de la entrega de un puente vehicular y un tinglado en comunidades del municipio de Coroico, en noviembre de 2015, en el departamento de La Paz.

A unas dos horas aproximadamente de la ciudad, un desvío desde Yolosa nos dirige a la comunidad de Munaypata, allí se entrega un tinglado para la unidad educativa. Un arco de flores y plantas típicas del clima tropical son el primer signo de que la comunidad está de fiesta. En el lugar, las autoridades reciben la bienvenida de los pobladores, quienes les colocan unas guirnaldas de flores de intensos aromas.

La banda empieza a interpretar unas dianas —pasacalles musicales que se programan en actos oficiales y fiestas—, y junto al estruendo de cohetillos y petardos se inicia el acto especial. Padres de familia, niños, niñas, profesores, dirigentes están presentes porque el nuevo tinglado fue un anhelo que se hizo realidad.

“Hemos logrado este sueño tan anhelado de nuestros niños, de los profesores. Este tinglado no solo cumplirá la función de proteger del sol, de la lluvia a los estudiantes, también servirá para hacer nuestras reuniones, es nuestro hermanas y hermanos”, manifiesta el dirigente de la comunidad, Alberto Illanes.

La obra beneficia a 105 familias con una inversión de 330.920 bolivianos, recursos que provienen del Fondo Nacional de Desarrollo Alternativo (Fonadal) entidad dependiente del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras (MDRyT) y la cooperación de la Unión Europea, a través del Programa de Apoyo a la Política Sectorial para implementar la Estrategia Nacional de Desarrollo Integral con Coca (Paps II).

En el acto, Aurelio Catari, del Comité de Obras de Munaypata relata que no fue fácil la gestión para que se inicien las obras, pero al final todo se organizó para que los comunarios coloquen su contraparte con su trabajo físico y 102.000 bolivianos, “es con la cooperación de todos”, aclara y recuerda que todavía hay muchas necesidades en la comunidad.

“Gracias por invitarme a inaugurar este tinglado, y por la hospitalidad que nos han ofrecido aquí. Estamos trabajando bastante en este país con Fonadal, con el Gobierno, con las autoridades locales”, expresa el jefe de la delegación de la Unión Europea, Timothy Torlot. Destaca el esfuerzo de los pobladores para lograr el proyecto para los escolares, también disfruta del ambiente de alegría que se eleva primero con la danza de los niños y luego de los adultos donde lo invitan a participar.

“Para usted señor embajador debe ser muy difícil entender la sociología boliviana, alguna vez hablábamos con autoridades de Asia y nos decían que es algo extraordinario ver que cuando se hace una obra se haga fiesta, comúnmente en países desarrollados se hace una obra y punto, la gente empieza a utilizar. Pero en Bolivia hacemos fiesta, porque somos comunidades que vemos como un gran logro inaugurar (este tinglado), porque son obras que hemos deseado por decenas de años, y lograr ahora hacerlo realidad es un sueño, y pues hay que hacer fiesta”, explicó el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, César Cocarico.

Recuerda que en Bolivia existe una deuda social, no solo de infraestructuras, sino de otras necesidades, que durante la última década se ha tratado de compensar en el menor tiempo posible.

“A la cabeza de nuestro presidente Evo seguiremos trabajando para que se haga realidad todos nuestros sueños, por eso estamos contentos y por eso la fiesta. Ojalá en un futuro próximo completar todo lo que nos falta”, expresa Cocarico.

El acto concluye con la ch’alla (ofrenda a la Pachamama) a cargo de todas las autoridades, y el tradicional apthapi por el que se comparte alimentos típicos que se producen en el lugar. Todos colocan sobre la mesa un sinfín de platos del que todos pueden degustar, es parte de la fiesta.

Pero la jornada continúa, unos kilómetros más allá esperan pobladores de otra comunidad para inaugurar el puente vehicular Julio Ponce de León – Villa Nilo, solo tiene una extensión de 18 metros de longitud, pero para esta región significa el vínculo de hermandad entre Coroico y Coripata, porque antes en época de lluvia no podían salir a atravesar esa carretera, tampoco transportar sus productos.

“Aquí producimos locotos, tomates, zapallos, también hoja de coca y café, por eso este puente es de mucha importancia, cada semana salen cuatro camiones de productos para la ciudad de La Paz, los sábados y domingos a Coroico”, expresa el agricultor Tomás Mamani.

En tanto, los comunarios alistan la comida y las bebidas para los invitados, es un logro que anhelaron hace muchos años y por ello se debe festejar, “porque cuando se inundaba no podían salir, no había paso, eran cuatro meses de perjuicio, ahora es otra realidad, estamos bien”, añade Mamani.

La gente está feliz, un grupo de música autóctona interpreta melodías alegres que se fusionan con el estruendo de petardos, mientras se distribuye un plato de comida para cada uno de los participantes del acto de inauguración.

El festejo y ch’alla es para que la obra dure mucho tiempo y haya prosperidad para todos durante todo el año.