La esquina

La Esquina (Edición impresa)

Misiones bolivianas en archivos extranjeros

Luis Oporto Ordóñez (*)

El cine boliviano: de la A a la Z

Claudio Sánchez (*)

Revista La Semana Gráfica en Bolivia

Arturo Vilchis. C. (*)

Microrrelatos

 

Víctor Montoya (*)

El prófugo

–¡Alto!

El prófugo siguió corriendo.

¡Pum!...

El prófugo cayó de bruces.

La sangre siguió corriendo.    

El inmortal
Cada vez que atenté contra su vida, se salvó de la muerte. Por eso, decidido a poner fin a mi pesadilla y acabar con él de la manera más rápida y efectiva, me armé con una pistola de caño corto, lo abordé en la calle, le apunté en la cabeza y le disparé un tiro a bocajarro. Él me miró tranquilo, abrió la boca y escupió la bala.

Horacio divulgó las cosas bellas y feas “en los diarios del viento”

Fernando del Carpio Z.*

Siempre seguí a Horacio Guarany. Recuerdo que allá en Tupiza, en la década de los 70, al calor de la noche, de los primeros tragos, sus temas siempre estaban presentes en la voz del ‘Felo’ (Fernando Pérez). Después lo asocio con los discos de vinilo, sobre todo con los casets de audio, algunos dedicados exclusivamente a él y otros en medio de zambas argentinas. También lo vi en algunas de sus películas, entre ellas: Si se calla el cantor.        

La fascinación del cine nacional expresada en libros

Jackeline Rojas Heredia

Rica y ampliamente reveladora es la investigación en cine que en Bolivia va casi a la par de la producción. Si bien no es abundante, motiva a continuar o ahondar en subhistorias y momentos que aporten a la permanente construcción del país.

Una forma diferente de hacerlo es a partir del trabajo realizado por investigadores críticos de cine que se han dado a la tarea de recopilar información.

La crítica ha sido la más escasa ya desde el tiempo del sacerdote  Luis Espinal, posiblemente uno de los primeros. 

Dios nos libre de las alimañas y del viento blanco

Pablo Cingolani*

En mis afanes investigativos, en la ciudad de San Salvador de Jujuy, conocí al Dr. Clemente Peralta, abogado y radical, y que supo ser funcionario de la Gobernación en los tiempos de Illía. Don Clemente, achacado por los años aunque lucidísimo, conoció a Ferrer  (El Yeti) esos tiempos en unas misiones institucionales que lo llevaron hasta esos confines.

¿Existe un futuro para los libros?

 

Homero Carvalho Oliva*

Mucho antes de que la historia y las historias de los pueblos pasaran a la escritura, ya sea desde piedras, tablillas de cera o cerámica, papiros, lienzos, pergaminos y, por fin, al papel como lo conocemos hoy, los seres humanos las contaban de generación en generación. Así se transmitieron los mitos y las leyendas de nuestros pueblos originarios que sobreviven hasta ahora, y así, también, se cantaban épicas como las de la Ilíada y la Odisea. 

Tras la ruta turística de las cecas de moneda

Jackeline Rojas Heredia

El hombre y el militante

Víctor Montoya*

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