La esquina

La Esquina (Edición impresa)

La poetisa del romanticismo boliviano: María Josefa Mujía

Víctor Montoya
Escritor y pedagogo
María Josefa Mujía (Sucre, 1812-1888), conocida también como la Ciega, escribió versos de dolor y de tristeza en la intimidad de su hogar. 
Sus biógrafos dicen que perdió la vista de tanto llorar la muerte de su padre a los catorce años de edad. Tenía una formación autodidacta y una inclinación natural a la versificación; único medio que le permitía transmitir con energía y precisión los sentimientos que le nacían desde lo más hondo de su ser. 

“Juana Azurduy”, de Jorge Sanjinés

Por Ojo de Vidrio
En 1821, Mateo Quispe habló con José Miguel Lanza, jefe de la División de los Valles, como se llamaba a la guerrilla de Ayopaya. Lo acompañaban 400 indígenas que reclamaban por la vida del comandante José Manuel Chinchilla. Entonces Mateo Quispe se irguió cuanto pudo y dijo: “Ahora lo entiendo, unos son hijos de la Patria y otros somos entenados nomás”. Esta frase profética figura en el Diario del Tambor Vargas y me vino a la memoria cuando vi la película Juana Azurduy, de Jorge Sanjinés.

Pedro Martínez Escamilla:En general, la literatura busca el equilibrio del ser

Jackeline Rojas Heredia
Su sola presencia irradia armonía, es sencillo y abierto. Viste  de acuerdo con las costumbres de los pueblos originarios de México y lleva collares especiales que le fueron obsequiados en distintas ceremonias de sanación. Domina tres idiomas originarios, el náhuatl (su lengua materna), el otomí  y el  mazahua, además del castellano. Estudió Administración de Empresas en la UNAM de Xochimilco, México, lo que le permitió ocupar cargos importantes en su país. 

El inmortal Borges amaba Islandia

Pablo Cingolani
Escritor e investigador
En su ensayo sobre las kenningar de la poesía islandesa, se refiere a ellas como “el primer deliberado goce verbal” de una literatura que él consideraba instintiva, es decir: nutriente, raigal, fecunda, nacida del roce de la piel con el viento gélido de la isla y del coraje de esa piel puesta a vencer o morir en el campo de batalla. Eso sí: siempre con honor, como el General Quiroga, que va a la muerte en coche y con la misma dignidad, tal y como lo escribió en uno de sus poemas-brújula.  

Memoria histórica de los mineros de Siglo XX

Luis Oporto Ordóñez
Director de Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa
a Compañía (chilena) Estañífera de Llallagua se afincó en Catavi para explotar los yacimientos mineralógicos de las montañas de la región, luego del tratado de 1904, hasta que Simón I. Patiño, en un audaz golpe de mano, adquirió las acciones de la empresa chilena erigiéndose en dueño y señor del extraordinario yacimiento minero, donde instaló el corazón del capitalismo de enclave, en la Casa Gerencia de Catavi. 

Las fogatas de San Juan

Víctor Montoya
Escritor y pedagogo

El Superman del charango

A su padre, Sabino Orosco le gustaban mucho las revistas de Superman y Batman, o al menos, eso le explicaron. Debió ser así, puesto que aunque no se escriba igual, Clarken Orosco sabe que su nombre viene de la verdadera identidad del llamado hombre de acero. Lejos de molestarle, ese detalle le aporta cierto aire de grandeza, que se suma a una carrera de alrededor de medio siglo como ejecutante y constructor de instrumentos, principalmente del charango.

Intereses imperialistas tras la masacre de San Juan

Jackeline Rojas Heredia

Difícil es imaginar la ira que debió sentir Rosendo García Maisman cuando notó la presencia de militares que iniciaban fuego contra la humanidad de personas que se habían reunido a celebrar San Juan.

Tango y bolero batallan en siglo del tecno

Jorge Cuba Akiyama
Director de Agencia de Noticias

El gusto: un diferenciador cultural

Por Ojo de Vidrio

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